Unir fuerzas contra la ofensiva de Macri

1. El triunfo de Macri

El gobierno de Macri se fortaleció en las elecciones del 22 de octubre. Cambiemos, en el 2015 ganó en 5 distritos y ahora en 13, incluidos los 5 más grandes: Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Aumentó su fuerza en el Congreso. A partir del 10 de diciembre, controlará más de un tercio de cada Cámara y la oposición no podrá reunir los dos tercios necesarios para anular un veto presidencial.

Montado en este triunfo, Macri convocó a un Gran Acuerdo para impulsar las medidas que exigen las clases dominantes. Imponer un plan de reformas que va a fondo con el ajuste, la entrega y la represión, es el camino para consolidar su gobierno, con vistas a las elecciones del 2019.

El 13 y 14 de octubre, empresarios, políticos y funcionarios se reunieron en el Coloquio de Idea. Mil empresarios pagaron $65.000 cada uno para participar y poder discutir esos planes. Entre esos temas se destacaron la reforma laboral y la educativa. Exigieron mayor flexibilización laboral para hacer inversiones, terminar con las indemnizaciones y las horas extras, y promover la polifuncionalidad, entre otras medidas.

El verdadero eje del discurso de Macri fue que debemos ser “un país previsible y con cuentas ordenadas para abrirnos a la globalización”. Así, vendemos soja, oro y litio a China y ésta nos inunda con sus productos industriales, construye las represas y usinas atómicas que podemos hacer nosotros mismos. La industria es cada vez más ensambladora y consumidora de insumos europeos y yanquis, deficitaria en más de 6.000 millones de dólares. Macri nos endeuda con bancos yanquis, chinos y europeos, deposita las reservas de oro en Inglaterra como garantía y acepta los tribunales extranjeros en los nuevos bonos.

La deuda pública ya supera los 300.000 millones de dólares.

Un puñado de terratenientes y las cerealeras se llenan de plata con los agronegocios, mientras miles de chacareros sufren las inundaciones que cubren 8 millones de hectáreas, y las economías regionales se hunden en la crisis. La tierra se concentra en manos de latifundistas, que cada vez más son extranjeros. En dos años de gobierno de Macri, la pobreza creció en un millón y medio de personas. Al otro día de las elecciones aumentó la nafta y el gasoil entre el 10 y el 12%, el gobierno le garantiza a las petroleras ganancias del 233% que salen de los bolsillos del pueblo.

La reforma laboral, que precariza el trabajo y achica las jubilaciones, es el centro de su plan de ajuste.El gobierno impulsa acuerdos gremio por gremio, como el de los petroleros de Vaca Muerta. Y lanzó su proyecto de ley laboral que liquida las conquistas de los trabajadores.

Modifica los impuestos, principalmente Ingresos Brutos que recaudan las provincias.

Con la Cobertura Universal de Salud (CUS) van a privatizar la salud pública. En lugar de más y mejores hospitales, quieren que los tratamientos que no pueden realizar se hagan en las clínicas privadas, y los que no están incluidos en el CUSlo tendrá que pagar cada uno de su bolsillo. Ya eliminaron el plan Remediar, que proveía algunos medicamentos gratuitos del presupuesto de Salud.

Macri designó ministro de Agroindustria a Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural, del riñón de la oligarquía terrateniente; viene de hacer negocios en China y otros países.

 

2. El pueblo en las calles

El gobierno se fortaleció en las elecciones pero no pudo sacar al pueblo de las calles.

En estos dos años, tuvieron que ceder en los tarifazos, se les arrancó la Ley de Emergencia Social, y tuvieron que dar marcha atrás con el 2×1 beneficiando a represores de la dictadura.

Crece la lucha de los pequeños productores de todo el país, que hicieron verdurazos, frutazos, yerbatazos, feriazos y la Marcha de las Economías Regionales. Este año, los campesinos reclamaron 8 veces en la Plaza de Mayo.

Es un hecho muy importante el nuevo triunfo de la lista Celeste y Blanca en los tres turnos, de la Comisión Interna de Mondelez. Sigue la lucha de los obreros del Astillero Río Santiago que van a un plenario de delegados zonales.

Fue un gran éxito el masivo 32 Encuentro Nacional de Mujeres en el Chaco. Más de 60.000 participaron, denunciando sus sufrimientos y sus experiencias de organización y lucha contra la política de Macri y su doble explotación.

El gobierno debió hacer aparecer a Santiago Maldonado. Se logró con masivas movilizaciones en todo el país. Sigue la lucha por el esclarecimiento y castigo a los responsables de su desaparición forzada seguida de muerte.

 

3. Interrogantes

Macri es el quinto presidente no peronista desde Frondizi. ¿Podrá gobernar sin una alianza con la oposición? Los otros 4 presidentes cayeron por no poder llegar a hacer esas alianzas.

En su primer año de gobierno el macrismo avanzó en lo que llamó “el arte del acuerdo”. Se presentó al Foro de Davos con Sergio Massa, como expresión de la oposición con la que iba a consensuar. Con el acuerdo de la oposición logró sancionar 84 leyes en el 2016, negociando con los diputados, y con los gobernadores peronistas para el Senado. Pero en los 6 meses de sesiones del 2017, el Congreso solo sancionó 27 leyes, solo 9 fueron propuestas del Poder Ejecutivo. Hubo una virtual parálisis del sistema político.

Ahora Cambiemos sumará más legisladores, sin llegar a la mayoría en ninguna de las dos Cámaras del Congreso. Deberá, por lo tanto, volver a la estrategia del “arte del acuerdo”, para lo cual creó buenas condiciones al ganar en Buenos Aires.

La política hegemonista de Macri y el PRO, agudiza las contradicciones con sectores del radicalismo y otros grupos del gobierno.

Además, el plan macrista favorece a los monopolios y terratenientes de determinadas ramas de la economía, y liquida otras ramas, que considera inviables en “un mundo globalizado”. Lo que también genera contradicciones.

 

4. La política de Macri

El gobierno seguirá financiándose con endeudamiento. No puede reducir el déficit reduciendo el gasto, por la pobreza, que castiga al 30% de la población. Esto lo obliga a aumentar la presión impositiva, lo que le crea problemas en el Conurbano Bonaerense sin cuyo apoyo no puede aspirar a la reelección.

La reforma tributaria que proyecta Macri tiene gran oposición en cuanto al impuesto a las bebidas, sobre todo al vino (oposición de Mendoza y San Juan principalmente).

El impuesto a la renta financiera golpea a grandes sectores populares. Muchos depositaron sus ahorros para cubrirse de la inflación. Disminuyó el impuesto al cheque, que será deducible de las ganancias en 5 años.

Se elimina el “impuesto tecnológico” para las empresas que arman electrónicos en Tierra del Fuego, afectando duramente a esta provincia, en beneficio de los monopolios. Y toma medidas impositivas para reducir el trabajo informal.

Las provincias bajarán la recaudación de Ingresos Brutos, impuesto al que se aferran muchos gobernadores porque es de fácil recaudación. Actualmente implica el 4% del PBI. Las provincias se han comprometido a no aumentar el gasto por encima de la tasa de inflación.

La piedra fundamental de todas estas medidas es la modificación de la Ley de Jubilaciones. El gobierno plantea que las jubilaciones crecieron un 16,7% más que los salarios, y un 36% más que los recursos de la Anses. El gobierno le robará a los jubilados unos $100.000 millones anuales, plata que transfiere a las empresas con el mecanismo de rebajarle los aportes previsionales, en forma creciente, durante 4 años. Es muy importante mejorar nuestro trabajo con los jubilados, que jugarán un papel clave en las próximas luchas. Con esta y otras rebajas del “costo laboral”, Macri busca un crecimiento de la inversión privada, que está frenada por el incentivo del gobierno a la bicicleta financiera.

El gobierno marcha a usar a las Fuerzas Armadas en la represión interna, usando la ley antiterrorista. Mientras tanto, los ingleses van a realizar nuevas maniobras militares en Malvinas y tienen otra base militar en las Georgias.

 

5. Unidad contra la ofensiva macrista

El eje de la política nacional es encabezar las luchas, y unir a todas las fuerza posibles de ser unidas, para enfrentar la ofensiva macrista de ajuste, entrega y represión. Y aprovechar, a favor del pueblo las contradicciones que se agudizan en el campo de los enemigos.

La ofensiva macrista ha comenzado a provocar cambios de alineación en el movimiento obrero y los demás sectores populares.

El gobierno, de la mano de los sectores colaboracionistas sindicales y políticos, intenta paralizar al pueblo hasta marzo del 2018. Trabaja para aislar y reprimir a las fuerzas populares. El intento de asesinato a Julia Rosales, frustrado por la actitud vigilante y heroica de nuestra compañera, las amenazas al director de la revista Cuadernos, Eduardo Lualdi y su familia, marcaron un cambio en el terreno de la represión. Sigue el juicio al compañero Nelson Salazar de Salta, se inició un nuevo juicio a Marcelo Barab en Chubut, y a Rodolfo Aguiar, Raúl Rajneri y Manuel Hermida en Río Negro.

Hay una nueva situación en el movimiento obrero. Las medidas contra los trabajadores, y el proyecto de ley laboral, que son el centro de ese plan, en la medida en que son aplicadas o conocidas, hacen brotar la bronca desde abajo.

La movilización de los llamados Cayetanos, la CCC, la CTEP y Barrios de Pie al CCK, donde Macri lanzaba su “gran acuerdo”, marcó el inicio de la lucha frente a la ofensiva contra los trabajadores y el pueblo. La conquista de la Ley de Emergencia Social, trazó un camino para abrirle la mano al gobierno: la unidad amplia para la lucha, y el aprovechamiento de las contradicciones por arriba.

La lucha de los trabajadores del Astillero Río Santiago ha dado un nuevo paso con la reunión de jóvenes de esa planta y la Juventud Sindical de los gremios de la zona, en marcha hacia el gran plenario de delegados. Pararon los aceiteros de Rosario. Están en lucha los trabajadores de Fabricaciones Militares con paro de ATE. Se movilizaron los jubilados del MIJP-CCC en Lanús.

Se van abriendo caminos, como el plenario de delegados zonales, entre otras formas de coordinación, para reagrupar fuerzas en el movimiento obrero hacia un paro nacional.

También, las movilizaciones del campesinado a la Plaza de Mayo, el masivo y opositor Encuentro Nacional de Mujeres, el crecimiento de la movilización juvenil y el movimiento Ni Un Pibe Menos por la Droga, las concentraciones por verdad y castigo a los responsables de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, entre otros hechos, muestran la voluntad de lucha que crece en el pueblo.

Las multisectoriales se multiplican en localidades y provincias. Son la clave para avanzar en la unidad para la lucha de los torrentes populares, y confluir en un paro nacional activo y multisectorial.

 

6. Un frente popular y nacional

Se cierra un año de luchas, crecientemente teñido por la polarización electoral. Y se abre un período de luchas, de tormentas sociales y políticas, provocado por la ofensiva macrista.

Esa ofensiva del macrismo no es solo un plan económico y social. También es un plan político para consolidar a este gobierno, y dividir a las fuerzas opositoras para abrir paso a la reelección de Macri en el 2019.

Por lo tanto, urge la necesidad de unir a las fuerzas políticas populares y nacionales. No para anticipar la disputa electoral, sino para acordar un contraprograma al ajuste, la entrega y la represión macristas, recogiendo los reclamos que están en las calles y dando respuestas a las necesidades del pueblo y la Nación Argentina. Un frente popular y nacional, capaz de actuar como una herramienta política de trabajadores, campesinos, originarios, chacareros, mujeres, jóvenes, profesionales, artistas, intelectuales, la industria, el agro y el comercio nacionales, y demás sectores del pueblo. Un frente en el que confluya la izquierda popular con amplios sectores del peronismo, de las fuerzas progresistas del centroizquierda, entre otras. Un frente que sea una herramienta política para la unidad en la lucha, y en las aguas turbulentas, sociales y políticas, que se avecinan.

El PTP, conquistando su personería en todas las provincias, debe ser un promotor de esa unidad política popular y nacional. También los frentes en los que ha participado, con los ejemplos de Neuquén y Salta.

 

7. Hacia el 50 aniversario del PCR

El 6 de enero del 2018 se cumplirán 50 años de la fundación del PCR. Y seguimos la lucha por el mismo objetivo con el que nacimos: la revolución que acabe con la dependencia y el imperialismo y abra el camino a acabar con toda forma de explotación del hombre por el hombre.

Rompimos con la dirección del PC cuando comprobamos que era un tapón para la lucha revolucionaria. Estuvimos en las calles por el Che a una semana de su asesinato. Dijimos que había un polvorín bajo los pies de aquella dictadura de Onganía, y estalló el Cordobazo y todas las rebeliones. Y estuvimos a la cabeza de grandes luchas de la clase obrera, como el SMATA cordobés, el Swift de Berisso, el ARS de Ensenada, Siderca en Zárate, Ford y Terrabusi en la Panamericana.

Sobrevivimos a la dictadura y a las derrotas del tercio de la humanidad que había conquistado el socialismo. Y a campañas anticomunistas, que ocultan los logros de aquellas revoluciones que trazaron un camino, como la de Rusia en 1917, de la que se cumplen 100 años, las de China, Cuba, Vietnam y otras. El objetivo histórico tiene más vigencia que nunca, en un mundo plagado de guerras, hambre y pobreza. Con orgullo seguimos la lucha contra esas lacras, y contra el escepticismo de bajar los brazos cuando hay que levantar los puños.

Que el PCR y su línea sean conocidos por las masas es una tarea de todos sus organismos en este recorrido hacia el 50 aniversario. Y fortalecerlo con la campaña de afiliación y funcionamiento de sus organismos, es prepararnos para las grandes luchas que se avecinan.

 

firma:

Escribe Ricardo Fierro

Edicion:

Noticias 2017

Macri miente para ajustar más

1. La fiesta de Macri

Una semana después de su triunfo electoral, Macri presentó los consensos básicos de su gran acuerdo nacional. Lo hizo en el Centro Cultural Kirchner, ante 170 convocados: gobernadores, ministros, autoridades de la Justicia y el Congreso, dirigentes de la CGT y “las 62”, y de organizaciones empresariales y de terratenientes.

Macri presentó su propuesta como un camino para crecer y eliminar la pobreza. Adentro, en el acto no había un solo pobre (lo dijo el propio Macri). Afuera, contenidos por el vallado y un fuerte dispositivo represivo, protestaban la CCC, la CTEP y Barrios de Pie, que están a la cabeza de la lucha contra el hambre y la pobreza.

El verdadero eje del discurso de Macri fue que tenemos que ser un país previsible y con cuentas ordenadas, para “abrirnos a la globalización”. Es lo que hizo su gobierno: vendemos soja, oro y litio, China nos inunda con sus productos industriales, construye las represas y las usinas atómicas que podemos hacer nosotros mismos, nos endeudamos con los bancos yanquis, chinos y europeos. Un país donde un puñado de terratenientes y monopolios cerealeros se llenan de plata con los agronegocios, mientras miles de chacareros sufren las inundaciones, las economías regionales se hunden en la crisis y la tierra se concentra en manos de latifundistas, que cada vez más son extranjeros. El resultado es un millón y medio más de pobres.

Los habitantes de las villas de la Capital Federal se multiplicaron por 5 en 26 años. De 52.000 personas en 1991 a las 250.000 que hay ahora. En 1991, de cada 100 habitantes dos vivían en villas, y ahora son 8 (datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA). Macri aportó sus 10 años de gobierno a este aumento de la pobreza.

No se puede acabar con la pobreza con un gobierno de empresarios asociados a monopolios imperialistas y oligarcas terratenientes. Todos ellos son el problema, no la solución.

 

2. Más ajuste, más entrega y más represión

Más allá de las generalidades del discurso de Macri, trascendieron algunas de las medidas que muestran el verdadero objetivo: la profundización del ajuste que está pagando el pueblo. En parte, son exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en los próximos días manda una misión a la Argentina, a controlar las cuentas del Estado, para que Macri nos siga endeudando.

Van a seguir reemplazando los convenios colectivos por el “modelo” firmado en Vaca Muerta, que anuló las conquistas de los petroleros y recorta a la mitad los salarios. Pero ya el ministro Triaca presentó el proyecto de la nueva ley laboral, con el “modelo” de la construcción, bajos salarios, contratos temporarios y despidos sin indemnización.

Actualmente la jubilación mínima es el 54% del salario promedio. Macri quiere cambiar el índice de aumentos de los jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, que vienen de dos años de perder la carrera contra la inflación. Ahora, con el nuevo índice, le robarán $118.688 millones de pesos a los jubilados y pensionados, a lo que se sumará lo que perderá la Asignación Universal por Hijo.

Las patronales que pagan sueldos de menos de $10.000 serán beneficiadas con el no pago de los mal llamados “aportes patronales”. En realidad esos aportes son parte del salario que el trabajador aporta al sistema jubilatorio, asignaciones familiares, etc.

Se va a un aumento de las tarifas de gas y electricidad, 35% ahora y dos aumentos del 20% el año que viene. Aumento del transporte de $0,50 cada mes del año que viene, una suba del 120% en el año en micros, peor aún en trenes.

Macri habló de “transición”. En cuanto pueda, va por la ley Triaca para consolidar la reforma laboral flexibilizadora, el cambio en el régimen jubilatorio aumentando la edad, y vaya a saber a cuánto se irá el boleto de tren o micro.

Hablan de luchar contra la pobreza y castigan al trabajador ocupado, desocupado o jubilado, para beneficio de los monopolios y los oligarcas.

 

3. No es la república, es el bolsillo

El hoy diputado De Vido fue recluido, con prisión preventiva, por causas que muestran la brutal corrupción en el manejo de 200.000 millones de dólares, mientras fue ministro en los tres gobiernos K. Y también, por su responsabilidad política en la masacre de Once.

Desde la cárcel, De Vido hizo pública una carta, en la que habla de “traición y cobardía”. ¿Se refería a Máximo Kirchner y los diputados K que no concurrieron a defenderlo en la sesión de la Cámara que le quitó los fueros? ¿Y a las declaraciones de Cristina, cuando le preguntaron sobre De Vido y contestó: “No pongo las manos en el fuego por nadie”?

Renunció Gils Carbó, la kirchnerista procuradora de la nación. ¿Habrá tomado nota de que los Kirchner se lavan las manos cuando las causas judiciales no tocan a la familia? Además de la nueva ofensiva de Macri para echarla.

Cristina debe declarar en varias causas por corrupción. Macri quiere que siga su desfile por tribunales para mantener la polarización política, le da buen rédito político y electoral.

En silencio, la justicia viene perdonando a Macri en causas de corrupción: empresas fantasmas en los paraísos fiscales según los “papeles de Panamá”, anulación de la cláusula que impedía que los familiares de funcionarios blanquearan capitales en negro (su hermano Gianfranco “legalizó” 35 millones de dólares, y su padre tiene decenas de empresas en paraísos fiscales).

Además, el gobierno bloquea la investigación de las coimas de Odebrecht en la Argentina, porque en casi todas las obras públicas estuvo “asociada” a las empresas del grupo Macri.

 

4. La otra Argentina

Macri, y los multimedios del sistema, no ven otra Argentina que la del resultado electoral.

Por otra parte, hay gobernadores y dirigentes políticos y sindicales más preocupados por hacer su duelo que en ver las causas de sus derrotas, sobre todo, la de ir atrás del juego de Macri.

Unos ocultan y otros no quieren ver la otra cara de la Argentina: la que protesta en las calles. Como estuvieron los Cayetanos, plantando las banderas de Tierra, Techo y Trabajo en medio de la fiesta de Macri.

El corrimiento a la tregua de políticos y sindicalistas no hace las cosas fácil. Pero la Argentina siempre fue así. Frente a gobiernos ajustadores que se creían dueños de la Argentina, tronó el escarmiento, con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes.

Los trabajadores discuten en las asambleas, cuerpos de delegados y comisiones internas. La pechada viene desde abajo.

Muchos se preparan para un masivo 1° de noviembre, exigiendo verdad y castigo a los responsables de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado.

Los trabajadores del Astillero Río Santiago, frente al vaciamiento que empujan Macri y Vidal, van a un plenario de delegados regionales que es un ejemplo. Hay repudio a la visita de los usureros del Fondo Monetario Internacional y a la política de Macri de someterse a esos personeros del imperialismo. Se destapó y se hizo fracasar el acuerdo de Macri con los yanquis de hacer maniobras militares conjuntas en la Patagonia.

Hay otra Argentina, la que va a tronar, más fuerte que las tormentas, frente al ajuste, la entrega y la represión del macrismo.

La que trabaja para la unidad en la lucha social y política. Para unir fuerzas en un frente popular y nacional que plante bandera frente al macrismo para hacer realidad la consigna de los patriotas de 1810: “Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”. La que lucha por una reforma agraria que liquide el latifundio oligárquico para que la tierra sea para el que la trabaja y para la vivienda del pueblo.

firma:

Escribe Ricardo Fierro

Ampliar la unidad en la lucha

Para frenar la ofensiva macrista de hambre, ajuste, entrega y represión.

1. Dolor, hartazgo, lucha y elecciones

Con el pueblo dolorido por la aparición del cadáver de Santiago Maldonado, que forzó la suspensión de las campañas electorales, se realizaron las elecciones del domingo pasado.

Desde arriba se impuso la polarización Macri o Cristina. Los dos hicieron un uso miserable de la desaparición forzada de Santiago.

Fue una campaña en la que ninguna fuerza política del sistema planteó medidas de fondo para la situación social que atraviesa el pueblo. Ninguna planteó la reforma agraria. Ni de los 600 conflictos con que la oligarquía latifundista avanza en el saqueo de las tierras de los campesinos pobres y originarios. Ninguno reclamó impuestos a la especulación financiera, ni cuestionó a Macri por acumular una brutal deuda de 300.000 millones de dólares, deuda que hace pagar al pueblo. Nadie denunció a los monopolios imperialistas que liquidan la industria nacional y provocan la crisis de las economías regionales, los aplauden.

Fueron elecciones con un pueblo que viene agobiado y harto de sufrir ajuste tras ajuste. Por eso, hasta el día antes de las elecciones, y desde el siguiente, siguió la lucha en las calles, por los reclamos populares y por verdad y justicia castigando a los responsables materiales y políticos de la muerte de Santiago Maldonado.

 

2. Macri se fortaleció: a fondo con el ajuste

Macri obtuvo su gran victoria electoral. Ganó en los 5 mayores distritos del país: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Capital Federal y Mendoza, lo que no ocurría desde el triunfo de Alfonsín en 1983. Ganó 5 provincias en el 2015, 10 en las PASO y 13 el domingo pasado. Cambiemos, la alianza del PRO, con el despliegue nacional de la UCR y el aporte de Carrió en la Capital, pasó a ser la mayor fuerza política del país, con el 42% de los votos emitidos. Aumentó su fuerza en el Congreso, pasó a ser la primera minoría en Diputados y el Senado; pero no logró ser mayoría y tener quorum propio en ninguna de las Cámaras.

Macri se fortaleció. Se fortaleció para ir a fondo con su plan de ajuste, entrega y represión.

A las cero horas del lunes, cuando todavía se contaban los votos, las petroleras aumentaron entre un 10 y un 12% la nafta y el gasoil, liberando el precio al valor del mercado mundial. ¿Qué tienen que ver el mercando mundial? El costo de producción en la Argentina es de 15 dólares el barril que se vende a 51 dólares en el mercado mundial. Macri les da una ganancia del 233%.

El lunes, con el impacto de su triunfo, Macri anunció reuniones para un pacto político: reforma laboral y en las jubilaciones, los impuestos, la salud y la educación y apriete a las provincias. Quiere que paguen el ajuste los trabajadores, los campesinos y el pueblo, para llenar los bolsillos de un puñado de oligarcas terratenientes, y monopolios imperialistas y sus socios de la burguesía intermediaria, como el grupo Macri.

El ajuste y la entrega de Macri van unidos a la mano dura de la represión para imponerlo.

 

3. Derrotas y crisis

El Partido Justicialista sufrió una gran derrota. Macri, y el bloque dominante, trabajaron para dividirlo y agravar la crisis en la que cayó con la derrota del 2015. La polarización Macri o Cristina es funcional a ese objetivo.

Cristina fue la gran derrotada en Buenos Aires, a la que sumó las derrotas de Santa Fe y Santa Cruz. Paga por haber dejado un país en crisis, con uno de cada tres argentinos en la pobreza, y por el gigantesco robo de los bienes públicos. No se autocritica de nada, ni de poner al frente del Ejército y del espionaje a Milani, como se vio en una de sus entrevistas. Las derrotas de Cristina la debilitan, más aún cuando tiene por delante las causas judiciales, de ella y de sus funcionarios como De Vido.

Cristina cuenta como propios los 3.431.136 votos de Buenos Aires. Pero los intendentes del Gran Buenos Aires que la apoyaron renuevan sus mandatos en el 2019, y necesitan un candidato ganador, no una perdedora.

Un sector del PJ se abrazó a Macri. Urtubey y Schiaretti fueron mimados por macrismo y proyectados como “la renovación” del peronismo. Cayeron derrotados en sus provincias: el votante prefirió el modelo original a la copia.

No le fue bien a Massa y Margarita Stolbizer con su política de acuerdos con el macrismo: perdió 400.000 votos, que fueron a Cambiemos, y fue derrotado en Tigre y San Fernando. El socialismo sufrió otro duro golpe en Santa Fe.

Adolfo y Alberto Rodríguez Sáa en San Luis, y Verna en La Pampa, de posiciones duras con Macri, tomaron nota de que el acuerdo con Cristina fue el abrazo de la derrota en las PASO. Ajustaron y dieron vuelta el resultado en sus provincias.

Macri, dueño de “las cajas” del Estado, va a seguir trabajando para dividir a la oposición.

 

4. La principal debilidad de Macri

La principal debilidad del macrismo no son los acuerdos que deberá hacer para sacar leyes del Congreso. En eso, ahora está mejor que antes.

La principal debilidad de Macri es que, en casi dos años de gobierno, los trabajadores, los campesinos, los originarios, las mujeres, los jóvenes, los castigados por la crisis de las economías regionales y las inundaciones, y demás sectores populares y nacionales,protagonizaron masivas y gigantescas luchas: paros, huelgas, actos, movilizaciones, encuentros, etc. No pocas veces le arrancaron conquistas al macrismo, o le pararon la mano como en el 2×1.

Una y otra vez hubo acuerdos para la unidad en la lucha, multisectoriales y otras formas de coordinación, que crearon las condiciones para que el pueblo se mantuviera en las calles, una conquista democrática fundamental que el macrismo odia. Pese a la tregua de sectores de la CGT, van a seguir las luchas, porque la bronca viene desde abajo, de las asambleas y los cuerpos de delegados, donde se ejerce la democracia directa, cien veces más democrática que el voto, porque nadie delega nada, sino que es protagonista: delibera y ejecuta lo que se decide.

 

5. Contra el ajuste, la entrega y la represión de Macri

El eje de la política nacional es la más amplia unidad para enfrentar la política de ajuste, entrega y represión de Macri.

Las elecciones no le dieron a Macri un cheque en blanco. Los que creen que “no hay con qué darle a Macri” y dan tregua, se van a volver a equivocar. Vamos a tiempos turbulentos. El macrismo se prepara para eso. Las fuerzas populares, los comunistas revolucionarios, tenemos la responsabilidad de contribuir a enfrentar esa política reaccionaria, ser motores de la unidad programática con unos y de golpear juntos con otros. Sin sectarismos.

En la situación actual, el gran desafío es cambiar la correlación de fuerzas en los cuerpos de delegados y comisiones internas, sobre todo en las concentraciones obreras. Llevando a esas masas de trabajadores el debate sobre la liquidación de las conquistas que pretende el macrismo, que incluye la liquidación de esos cuerpos de delegados y comisiones internas. Encabezar las luchas y la unidad para la lucha, impulsando y organizando una poderosa corriente clasista, y forjando una corriente comunista revolucionaria de masas. Trabajando activamente para un paro nacional activo y multisectorial.

La crisis en el peronismo y otros sectores de la oposición, se da entre dos políticas: colaborar o conciliar con la política de Macri, o enfrentarla en la lucha social y política. Hay una gran corriente que busca ese camino de la lucha social y política. Lo que abre un cauce grande a la unidad en la lucha y para construir un PTP de masas (ver el cuadro de resultados).

También, para abrir un gran debate sobre la necesidad y posibilidad de construir un poderoso frente popular y nacional. Un frente con las fuerzas que estamos unidos en la lucha y en las elecciones. Y hay condiciones para confluir con amplios sectores hartos de ajustes, entrega y de represión. Que buscan un camino para derrotar al macrismo, para acabar con la dependencia, el latifundio terrateniente, y el Estado oligárquico, imperialista y mafioso. Y conquistar un poder popular en manos de los trabajadores y el pueblo, con Techo, tierra y trabajo.

 

Cuatro concejales en Salta

Con un partido vecinal aliado se ganó 2 concejales en Salvador Mazza, los compañeros Héctor Ortega y Gabriela Gareca. Con Compromiso Federal en Tartagal ganó Omar Arias, y Germán “Gondi” Caraita vuelve al Concejo de Urundel. Cuatro conquistas del pueblo.

 

 

 

firma:

Ricardo Fierro

Las mujeres marcaron el camino

El gobierno y la oligarquía empresaria y terrateniente vienen por todo con el ajuste, la entrega y la represión. El Encuentro Nacional de Mujeres mostró la otra Argentina y la voluntad de lucha por pan, trabajo, tierra, techo, educación, salud y libertad.

1. Multitudinario Encuentro Nacional de Mujeres

Las miles de mujeres reunidas en su Encuentro en el Chaco, que es único en el mundo, en su apertura, sus talleres y su marcha, hablaron de sus sufrimientos, denunciaron con una profundidad y detalle impresionantes las miserias del sistema de opresión social y patriarcal, y la complicidad y la participación del Estado y el gobierno de Macri, y construyeron su propia agenda de lucha con una determinación y firmeza extraordinarias.

Fue un grito desde una de las provincias más pobres del país, donde sigue “el genocidio silencioso de los pueblos originarios de El Impenetrable (…) y la violencia machista, patriarcal y racista que se recrudece aún más contra las jóvenes mujeres originarias”, denunció la Comisión Organizadora. “En la Argentina se vienen profundizando las desigualdades económicas y sociales que devienen en una escalada de feminización de la pobreza. Un Estado cómplice y responsable (…) y un gobierno que ha tomado decisiones que “han significado un retroceso y postergación para las demandas de las mujeres”.

Las mujeres mostraron la Argentina real y el camino de sus luchas. Se plantaron frente al ajuste, la entrega y la represión de Macri, y la responsabilidad del gobierno y del Estado en su opresión y sus sufrimientos.

 

2. Amenazas y aprietes

Cuando los opinólogos hablan de la situación de la Argentina, suelen agregar: “…siempre que no pase algo en el mundo”. Y miran las cosas que está haciendo Trump, el ultra reaccionario presidente de Estados Unidos.

En las últimas semanas, Trump se ocupó de realizar provocaciones a Corea, México e Irán. Matón atómico, le avisó a Corea que es la última amenaza. ¿Cuál es el paso siguiente? ¿Bombas?

Hay un “club” de cinco potencias: Estados Unidos, Rusia, China, Inglaterra y Francia, que se arrogan el derecho a imponer al resto del mundo la exclusividad de armas de gran potencia. Ellos las tienen listas para sus agresiones imperialistas. Y le prohíben al resto del mundo tenerlas para disuadir a sus posibles agresores.

Tampoco se sabe hasta dónde va a llegar Trump con su política de “primero Estados Unidos”. La reciente reunión del FMI, a la que asistió el ministro Dujovne, en el examen que le toman a la Argentina, le advirtió al gobierno de Macri que es “crítico” el déficit fiscal y alertó sobre los pedidos de créditos, que podrían poner al país en “una situación vulnerable en caso de endurecimiento de las condiciones financieras internacionales”.

 

3. El Coloquio de Idea

El verdadero Congreso Nacional, en los hechos, no es el que está en Rivadavia y Callao, de Capital Federal, sino en el Coloquio de Idea que se reunió en Mar del Plata. Ahí estuvo la crema empresarial y oligárquica, casi todos los funcionarios de peso del gobierno y el propio Macri, y varios emisarios de las potencias que disputan las riquezas de la Argentina.

El clima fue de aplausos sin fin al gobierno. Por ejemplo, cuando el jefe del Gabinete, Peña, sostuvo: “Estamos hartos del verso de la justicia social”.

La ley no escrita que aprobó ese centro del poder que es el Coloquio de IDEA, fue que el gobierno tiene que bajar el costo laboral, bajar los impuestos a los monopolios y terratenientes, hacer el ajuste en el presupuesto nacional, reformar la educación para que sean escuelas de oficios y liquidar lo que queda del sistema de salud pública.

El dirigente de los petroleros de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Pereyra, que acaba de ser denunciado por sus numerosas empresas y su enorme fortuna, les llevó tranquilidad a los empresarios. Levantó como ejemplo el convenio laboral de los que trabajen en el yacimiento de Vaca Muerta: corta los salarios a la mitad e impone una total flexibilización a los trabajadores. Habló en la misma sintonía que Macri.

 

4. Dos caminos

Estamos a días de las elecciones, con un escenario montado por la TV y los diarios del sistema para fortalecer al gobierno, para que aplique, a fondo, el ajuste, la entrega y la represión, acordado en el Coloquio de IDEA.

Desde el Chaco, el grito de las mujeres ha mostrado la verdadera Argentina y otro camino. Cualquiera sea el resultado electoral, en ese camino se va a seguir confrontando con la política que somete al pueblo a la pobreza y el país a la profundización de la entrega y el latifundio. Más que nunca, enfrentar la política de este gobierno reaccionario.

Si parte de la industria nacional trabaja con máquinas de 40 años atrás, como dice el gobierno, la receta no es, como hace el macrismo, llevarlas a la quiebra para que cierren, provocando desocupación y pobreza, más importaciones o la entrega de esas ramas a capitales imperialistas. Y liquidar las conquistas de los trabajadores con la reforma laboral y previsional. La receta popular y nacional es apoyar la industria nacional facilitando su modernización, creando más puestos de trabajo y mejorando las condiciones de vida y laborales del pueblo.

La receta no es engordar los latifundios frente a la crisis de las economías regionales, de los campesinos pobres y originarios, de los pequeños y medianos productores agravada por las 10 millones de hectáreas inundadas. La receta es liquidar el latifundio oligárquico y crear 2 millones de nuevas chacras para una agricultura de productores.

Plata hay, obligando a traer la de los millonarios como Macri que la blanquearon pero la mantienen en los paraísos fiscales. Y usar las reservas del Banco Central, ahora dedicado a la especulación y el endeudamiento desenfrenado.

Frente al plan de Macri y la oligarquía del Coloquio de Idea, hay un pueblo que sigue en las calles y se prepara para profundizar sus luchas. El desafío es unir fuerzas, también en la política, para un gran frente popular y nacional, capaz de derrotar las políticas reaccionarias y conquistar un verdadero poder popular y nacional.

firma:

Escribe Ricardo Fierro

Las mujeres marchan a su Encuentro

El gobierno avanza con su plan de ajuste, entrega y represión, y se prepara para ir a fondo después de las elecciones

1. La mentira macrista

A 2 semanas de las elecciones, Cambiemos celebra el triunfo de Gustavo Valdés, el domingo pasado, en Corrientes. ¿Cuál es el cambio? Hace 16 años que gobiernan las mismas familias, el 40% de los correntinos son pobres y el 9,3% están en la indigencia (datos del Indec).

Las “celebraciones” del macrismo son así. Se llenaron la boca con una pequeña baja de la pobreza en el país, no dijeron que esa “mejora” es menos de la mitad de los argentinos que este gobierno empujó a esa situación. Tampoco dijeron que, gracias a sus políticas, hoy hay 50.000 indigentes más. Siguen provocando hambre, siguen recortando los fondos de la emergencia social y se niegan a declarar la emergencia alimentaria.

¿No vio Macri el Feriazo en la Plaza de Mayo?Los pequeños y medianos productores vendieron sus verduras y frutas al precio que les pagan los intermediarios y las cadenas de supermercados: $3 el kilo de zanahorias que venden a $25 en las góndolas, $7 la lechuga que está a $59 en los súper. Ahorcan al campesino y llenan los bolsillos de los monopolios del comercio.

Después de las elecciones hasta diciembre, tarifazos: un 8% a la nafta (lleva el 50% este año) y electricidad en noviembre. En diciembre 44% de aumento al gas (ya aumentó este año un 400%).

 

2. La nueva oligarquía macrista

Batiendo todos los récords, el ministro de Interior, Frigerio, declaró que “lo importante es por primera vez en la historia de la Argentina elegir [en 70 años] un rumbo correcto”. Es decir, desde Perón a los Kirchner, todos fueron fracasos, y con Macri la Argentina se va para arriba. ¿Por qué 70 años y no 100? Porque admiran a aquella oligarquía vacuna, proveedora de carnes y alimentos a los ingleses y otros imperialismos europeos; oligarquía que vivía en el lujo y los placeres mientras el pueblo estaba en la miseria. Es lo que dice Macri: una Argentina que sea “supermercado” del mundo.

La TV y los diarios del sistema ya han creado el clima del macrismo ganador de las elecciones, para que haga lo que tiene que hacer:lostarifazos y las reformas laboral, previsional e impositiva, la concentración y extranjerización de la tierra, liquidar la educación pública transformándola en escuela de oficios; y terminar de liquidar la salud pública financiando, con los aportes de los trabajadores a las obras sociales un seguro social berreta. Esta es la decisión de los 200 monopolios y los oligarcas latifundistas que manejan la Argentina de Macri.

Ya hay 450 convenios firmados a la baja. A los mecánicos les inventaron una categoría nueva con un convenio que liquida gran parte de sus conquistas. El gobierno negocia con los bancos un acuerdo para el 2018: aumento de salarios entre el 8 y el 12%, mientras los bancos calculan una inflación del 16% y una devaluación del peso del 20%. Lo dijo Palazzo, secretario de la Bancaria.

 

3. Vienen por todo

Decenas de miles de mujeres marchan a su Encuentro Nacional en el Chaco, del 14 al 16 de octubre. Sufren el hambre de sus familias, la desocupación y el brutal aumento de todas las formas de violencia contra ellas. El gobierno habla pero no hace nada de fondo. Mantiene la receta de actuar cuando ya son víctimas. La Justicia y la Policía son parte del problema, no de la solución. Ellas están a la cabeza de las luchas, son un ejemplo nacional e internacionalmente.

Siguen su plan de lucha los trabajadores del Astillero Río Santiago: el macrismo lo está vaciando. Hubo movilizaciones por la emergencia alimentaria y otros reclamos en la Capital Federal, Córdoba, Comodoro Rivadavia y en Villarino.

De espaldas a los sufrimientos de los trabajadores y el pueblo, el Confederal de la CGT facultó al Consejo Directivo a “continuar el diálogo con el gobierno” y evaluar la situación después de las elecciones. Nada de paro nacional. Los felicitó Triaca, el ministro de Trabajo. Ninguno de los Moyano (Hugo, Pablo y Facundo), fueron a la reunión cegetista.

El macrismo viene a liquidar las conquistas económicas del movimiento obrero, pero no solo a eso. Viene a liquidar lo que históricamente ha sido la fuerza de la clase trabajadora: su unidad para la lucha, sus convenios colectivos por rama y, sobre todo, sus cuerpos de delegados y comisiones internas. Esto es lo que quiere decir el ministro Frigerio cuando propone una Argentina de 70 años atrás: la de la llamada década infame. Cuando no había derecho de huelga y frente a cada protesta había represión y cárcel.

Llevar a las asambleas, cuerpos de delegados y comisiones internas la discusión sobre la necesidad y la urgencia de un paro nacional, es la gran batalla política del momento actual. No puede haber tregua contra el ajuste, la entrega y la represión de Macri cuando ya están en curso sus planes contra los trabajadores, los productores agrarios, las mujeres y los jóvenes.

 

4. Discutir en las fábricas el paro nacional

Macri volvió a polarizar el escenario político. En esa pelea con Cristina, apuesta a ganar el voto de gran una parte del pueblo que no quiere volver a la soberbia y la corrupción K. Trabaja, además, con el chantaje de la “caja” y la “gobernabilidad”, sobre las provincias y municipios que no gobierna, frente a un peronismo ocupado en negociar las finanzas de provincias y municipios que gobierna.

En estas elecciones, no está en juego quién va a ser el próximo presidente. Está en juego el ajuste, la entrega y la represión, que ya se aplica, y que van a ir a fondo, después de las elecciones. Es el plan de los 200 monopolios y la oligarquía latifundista, más allá de sus peleas en un país disputado entre varios imperialismos como es el nuestro.

Tarifazos, precarización de la educación y la salud y aumento de los impuestos que paga el pueblo para “sanear el presupuesto”: o sea, hacerle pagar el ajuste al pueblo. Precarización y flexibilización del trabajo y aumento de la edad de jubilación para “bajar el costo laboral”: o sea, aumentar las superganancias de monopolios y oligarcas terratenientes. Liquidar las ramas de producción que “no sean competitivas”: o sea, liquidar la pequeña y mediana industria y las economías regionales, que son la principal fuente de trabajo del país.

La divisoria de aguas, en todos los terrenos, es entre el plan de ajuste, entrega y represión de Macri y la unidad para la lucha social y política de todos los que se oponen a ese plan. Es trabajar para el paro nacional activo y multisectorial para torcerle el brazo a ese plan antipopular y antinacional o darle tregua.

Es acumular fuerzas para un gran frente popular y nacional dispuesto a enfrentar y derrotar esa política reaccionaria y barrer al Estado oligárquico imperialista que la sostiene. Y crear las condiciones para sean los trabajadores, los campesinos, las mujeres, los jóvenes y demás sectores populares los que construyan un nuevo Estado y tomen en sus manos su futuro.

 

Parar la reforma laboral

Macri, los monopolios y oligarcas latifundistas vienen por todo, de la mano de los colaboracionistas. El triunfo en Mondelez Pacheco (ex Kraft)  y la pueblada en Libertador de Jujuy marcan el camino

1. Mondelez (ex Kraft) y Ledesma
Es extraordinario el triunfo de los trabajadores de Mondelez (Terrabusi), que afirmaron a la lista de la Comisión Interna ganando en todos los turnos, consolidando la recuperación que puso ese puesto de lucha en manos de todas las obreras y todos los obreros de la fábrica. Atrás de ese triunfo hay una historia y un camino de unidad de todas y todos para la lucha, y un ejemplo de democracia grande.
Otro hecho extraordinario es la lucha de los azucareros del Ledesma, violentamente reprimidos por el gobierno macrista. En respuesta, estalló una pueblada en Libertador, que los hizo retroceder.
Los trabajadores de Mondelez en Buenos Aires y los de Ledesma en Jujuy, muestran la decisión de contingentes avanzados del movimiento obrero, de enfrentar la ofensiva de los monopolios contra los trabajadores, que impulsa Macri de la mano de los dirigentes colaboracionistas. Es una ofensiva que recorre América Latina y el mundo.
La ofensiva de Macri está en curso: precarización del trabajo, flexibilización y superexplotación a fondo, liquidación de los convenios colectivos por rama. El primer objetivo de ese plan es impedir el paro nacional activo y multisectorial, con el acuerdo del colaboracionismo y sectores conciliadores. Y el eje central de esa ofensiva es liquidar la columna vertebral del movimiento obrero: los cuerpos de delegados y comisiones internas, para atomizar al movimiento obrero e impedir que se imponga el camino de la lucha.
El triunfo en Mondelez y la lucha de Ledesma y la pueblada en Libertador muestran que sectores del movimiento obrero han hecho un balance de las derrotas en fábricas en las que se impuso una línea que reemplaza la unidad para la lucha con la división sectaria de los trabajadores, que pone las decisiones en manos de una minoría, donde los protagonistas no son los trabajadores sino candidatos electorales que promocionan la utopía reaccionaria de llegar a ser mayoría en el Congreso para que desde ahí vengan las soluciones.
2. El plan de los monopolios y latifundistas
El plan de Macri, de los 200 monopolios y los terratenientes latifundistas es global.
La “productividad” es la palabra que usan para encubrir la verdad: superganancias. Un ejemplo es en los petroleros, donde comenzó la ofensiva antiobrera. El costo de producción de un barril de petróleo no supera los 15 dólares, incluyendo los salarios del viejo convenio. Con los nuevos que están imponiendo, con la traición de jerarcas colaboracionistas, recortan los salarios hasta la mitad. El precio del barril en el mercado mundial es de 51 dólares: ganan fortunas. Y el gobierno les ha liberado el precio de los combustibles. El problema no es el salario, son las superganancias de las petroleras. Hay 450 convenios firmados a la baja en petroleros, construcción, agroindustria, etc.
La causa de la carestía de la leche, la carne, las verduras y las frutas no son los salarios miserables de los obreros rurales y la miseria que reciben los pequeños y medianos productores, como lo muestra el Feriazo del 3/10 en la Plaza de Mayo. El botín se lo llevan los terratenientes con la renta, que los aruinan y se quedan con las tierras por monedas, las de los originarios y de criollos. Y son las superganancias de los 200 monopolios que manejan el mercado.
No va a salir a flote el país rebajando los salarios, achicando las indemnizaciones por despidos y accidentes de trabajo, alargando la jornada laboral, aumentando la edad de jubilación a 70 años a los hombres y 65 a las mujeres y pagando jubilaciones de miseria. Ese plan de Macri llena los bolsillos de los de arriba. El camino es al revés: derrotar ese plan macrista, golpeando a sus beneficiarios, los terratenientes latifundistas y los 200 monopolios formadores de precios; terratenientes y monopolios que cada vez más son de capitales imperialistas y sus socios nativos.
3. Gendarmes y militares para reprimir
El plan de Macri, antiobrero, antipopular y antinacional, con un endeudamiento y apertura de las importaciones como en las épocas de Menem, no cierra sin represión.
Cuando Macri y Bullrich mandaron a la Gendarmería a Chubut, sabían lo que iba a pasar. El domingo 1° de octubre, el pueblo volvió a salir a las plazas y como dijo Sergio Maldonado, hermano de Santiago: “Quiero preguntarle al Presidente y a sus ministros, ¿dónde está Santiago Maldonado?”.
Cuando atentaron contra la vida de Julia Rosales, dirigente del PCR, la siguieron 30 cuadras, hubo un coche de la policía que vio cuando le disparaban los cinco balazos. Macri: ¿quiénes hicieron el atentado? Cuando amenazaron a Eduardo Lualdi y su familia, director deCuadernos, la publicación de temas nacionales, hay cámaras y celulares para revisar. Macri: ¿quiénes fueron los grupos que actuaron?
Después de cada acto popular aparecen los grupos de encapuchados que provocan desmanes, los multimedios del sistema “se olvidan” de esos actos masivos y muestran solo los desmanes: Macri: ¿quién manda esos grupos provocadores? Este 1° de octubre les fue mal, en la Plaza de Mayo por Maldonado los corrió el pueblo.
Cuando se demoniza a las protestas populares, poniendo al pueblo en las calles como el mayor de los delitos, mientras se impulsó que se paseen por las calles los genocidas de la dictadura, como hizo el gobierno con el 2×1. Macri: ¿Fuerzas Armadas para reprimir al pueblo?
4. Pelear el paro nacional activo y multisectorial
Impulsar la más amplia unidad para luchar contra el plan de ajuste, entrega y represión de Macri, los monopolios y oligarcas latifundistas, es la gran tarea de la hora actual.
Desde la dictadura hasta ahora, cada vez que los jerarcas propatronales colaboracionistas como el gobierno de turno cedieron a sus patrones, fueron los cuerpos de delegados y las comisiones internas las que tomaron en sus manos la lucha y arrancaron el paro nacional desde abajo. Así se enfrentó el golpe de Estado, la dictadura y los ajustes de cada uno de los gobiernos que le siguieron. Se decía entonces y sigue siendo válido: con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes.
Hay una gran discusión política en las fábricas. Hay conmoción en cuerpos de delegados frente al destape de la corrupción de sus dirigentes, como Pereyra de petroleros, que pierden “liderazgo” ante la exhibición de sus fortunas. Se los ve como una disputa entre sectores del poder. Hay una gran responsabilidad de las fuerzas clasistas y combativas de participar en esos debates, de desnudar las mentiras de este gobierno de accionistas y gerentes de las empresas, y latifundistas, que se siguen llenando los bolsillos, como antes “la juntaban con pala”, según decía Cristina Kirchner.
En medio de la ofensiva para robarles sus tierras, originarios de todo el país se movilizaron al Congreso, y le arrancaron al Senado una prórroga por cuatro años de la ley para el relevamiento y la propiedad de sus tierras ancestrales.
Hay sectores dispuestos a la lucha en todas las centrales de trabajadores. Hay una fuerte disposición a la lucha y reclaman el paro nacional, numerosas organizaciones sociales, del campesinado, los originarios, las mujeres y la juventud. Todas las fuerzas obreras, populares y nacionales, tenemos el deber de contribuir para que la clase obrera organizada rompa las ataduras que pretenden imponerle y encabece la lucha.
5.Gran batalla política
Macri, con el apoyo de los multimedios del sistema, apuesta a un triunfo electoral que lo fortalezca para ir a fondo con su plan. Pero sigue sin poder sacar al pueblo de las calles.
Las fuerzas populares, sociales y políticas tienen la calle para teñir la campaña electoral con los reclamos que están en las calles. Con el centro puesto en trabajar para un paro nacional activo y multisectorial. El PTP, los frentes en los que participa, y los acuerdos programáticos realizados, son herramientas para dar esa gran batalla política.
Se dan los preparativos finales para el nuevo Encuentro Nacional de Mujeres que arranca el 14/10. Hay anotadas decenas de miles para ir al Chaco. Llevan sus sufrimientos y sus luchas, asombrando al país y al mundo con sus gigantescas movilizaciones, sus peleas frente al hambre y la pobreza de sus familias y la emergencia en violencia que viven, los secuestros para la trata de sus hijas, la droga que destruye a sus hijos y los femicidios que se multiplican.
La lucha social y la batalla política, incluida la campaña electoral, tienen hoy un centro en las grandes empresas, en sus asambleas, cuerpos de delegados y comisiones internas. Encabezando las luchas y trabajando para la más amplia unidad en un paro nacional activo y multisectorial, que le tuerza el brazo al ajuste, la entrega y la represión de Macri.
La rebeldía en las grandes empresas, y en las concentraciones de trabajadores rurales y campesinos, es la base para avanzar hacia un frente popular y nacional, que acumule las fuerzas necesarias para derrotar al gobierno de Macri y conquistar un poder popular que acabe con el latifundio oligárquico y la dependencia.
A 50 años del asesinato del Che, recordando su convocatoria a la lucha, el desafío es: ¡Por 2, por 3, por muchos Mondelez y muchos Ledesma! 
firma:

Escribe Ricardo Fierro

Macri ¿Dónde está Santiago Maldonado?

El gobierno viene por la tierra de originarios y criollos para entregársela a grandes terratenientes y monopolios imperialistas. Es parte de su plan de ajuste, pobreza y flexibilización laboral, que no pasa sin represión

1. La inflación mata

La inflación golpea en la panza. Subió hasta $60 el kilo de tomates, $50 la lechuga, $35 las naranjas, ¡a $100 la cebollita de verdeo! Ni hablar de la carne. Los remedios por las nubes. Tarifas de electricidad que llegan a familias por hasta $1.800 y más. Alquiler de 2 ambientes a $7.000.

La inflación mata y es funcional al gobierno.

Los ganadores con esta política macrista son una ínfima minoría de grandes empresarios y terratenientes latifundistas asociados al capital imperialista, al que le abren las puertas de par en par. Y un sector, no pequeño, al que gotean algunos beneficiosdel país sojero y minero, la concentración y extranjerización de la tierra y las exportaciones, una industria primarizada de ensambladoras en lugar de fábricas y atada a las importaciones, la especulación financiera y el endeudamiento estatal que engorda a los bancos, y los monopolios de servicios asociados o directamente de capital extranjero.

La inmensa mayoría del pueblo está castigada. Una parte retrocede mes a mes en sus condiciones de trabajo y de vida. Y a la otra parte la consideran fuera del sistema: trabajadores precarizados, cuentapropistas, desocupados, jubilados, campesinos y chacareros, con oficios o edad que ya no van con las nuevas tecnologías o cultivos y son condenados al hambre y a malvivir.

 

2. Jubilados, originarios y estudiantes

En la semana pasada, una gran movilización de los jubilados del MIJP-CCC, acompañados por el Movimiento de Desocupados de la CCC, reclamó contra la pobreza a la que los condena Macri. Usan la plata de ellos para otras cosas, y saquean el Fondo de la Anses para adueñarse de acciones y empresas.

El 27, a la salida de esta edición se estará realizando, en todo el país, la movilización acordada en el Encuentro Nacional de Pueblos y Naciones Originarios, por la prórroga de la Ley 26.160 que incluye el reconocimiento de sus comunidades, sus tierras y territorios. El gobierno maniobró contra esa ley, y sigue maniobrando para reducir la prórroga. No cede en su objetivo de robarles 8 millones de hectáreas. Tampoco en el de seguir apropiándose por monedas de tierras hoy inundadas o de pequeños y medianos productores a los que ha llevado a la crisis. Para esos objetivos intentó ganar la dirección de Federación Agraria, y fracasó.

Macri debió retroceder, parcialmente, frente a la lucha estudiantil, pero sigue adelante en su intento de licuar los contenidos de la educación para convertir la secundaria en escuela de oficios. Y para “pasantías” que sean mano de obra barata en los convenios colectivos.

El ministro de Justicia, Garavano, “repudió” la lucha estudiantil calificándola de “ilegal”, y atacó a la jueza que decidió que los pibes “están haciendo uso de sus derechos constitucionales”. No sabe ese reaccionario, que la rebeldía de los estudiantes nació en la Revolución de Mayo de 1810, estalló en una histórica reforma universitaria que sacó a la educación del oscurantismo y se extendió por América Latina, derrotó a Frondizi cuando laicos y libres, y enfrentó a todas las dictaduras de turno. No es casual que la semana pasada, un frente popular y antiimperialista, en la que participa la CEPA, recuperara para los estudiantes a la Federación Universitaria de La Plata.

 

3. El 1° en las calles por Santiago

Se acercan los dos meses de la desaparición forzada de Santiago Maldonado. El 1° de octubre se marcha a una nueva movilización nacional, reclamando su aparición vida y denunciando el encubrimiento del gobierno.

El juez Otranto fue separado de la causa, aunque solo por su disparatada hipótesis de que Santiago “se ahogó”. ¡Casi dos meses pasaron para que se analicen las conversaciones por celulares! Y las referencias directas a Maldonado son “explicadas” como “chistes”.

El gobierno dispuso que una fuerza armada de la Gendarmería defienda los bienes mal habidos de Benetton y reprima a los originarios que reclaman por sus tierras. Macri es responsable político de la desaparición forzada de Santiago.

Hay un entrelazamiento y disputa de intereses entre los Benetton, los Lewis, los Menéndez,los ingleses, los chinos con estancias y su base, los yanquis y otros. Actúan como si la Patagonia fuera un territorio propio.

Ya se preparan los patagónicos para un masivo repudio a las tropas yanquis invitadas por Macri para hacer maniobras militares en la Patagonia.El gobierno ya tiene la aprobación del senado. Solo dos senadoras se opusieron: Magdalena Odarda y María Inés Pilatti. Ahora se marcha a la discusión en diputados.

El pueblo, en todo el país, debe hacer escuchar en las calles el rupudio a la presencia de esas tropas que han sembrado muerte y dominación por todo el mundo. Y el repudio al gobierno de Macri que las invitó.

 

4. La pelea por un frente popular y nacional

El pueblo está en las calles y todo indica que va a seguir hasta las elecciones y después de ellas. Tiene su propia agenda frente a este gobierno ajustador, entreguista y represivo.

El gobierno sigue avanzando con su plan de reformas: laboral, previsional, impositiva, de salud y educación, provocando más pobreza. Es puro verso la negociación con colaboracionistas y conciliadores de la CGT. Tratan de frenar el paro nacional, esperan fortalecerse en las elecciones para venir por todo.

Frente a la traición de unos y la conciliación de otros, más que nunca, es clave encabezar las luchas y discutir pronunciamientos de asambleas, cuerpos de delegados y sindicatos, hacia un paro nacional activo. Hay historia de arrancar desde abajo paros y huelgas.También, impulsar pronunciamientos de las organizaciones de todos los sectores populares reclamando y confluyendo en un paro nacional activo y multisectorial.

Macri y su equipo ya están lanzados con todo. Usa los fondos del Estado y tiene el apoyo de los principales multimedios. Las fuerzas populares tienen la calle para teñir la campaña electoral con los reclamos de trabajadores, campesinos, originarios, mujeres que multiplican los preparativos para su Encuentro del 14 al 16 de octubre, en el Chaco, jóvenes y demás sectores populares.

El PTP, los frentes en los que participa, y los acuerdos programáticos realizados, son herramientas para dar una gran batalla política.

La lucha social y la batalla política, incluida la campaña electoral, acumulan fuerzas hacia un frente popular y nacional. Una herramienta imprescindible para derrotar al gobierno de Macri y conquistar un poder popular que acabe con el latifundio oligárquico y la dependencia.

firma:

Escribe Ricardo Fierro

El gobierno encubre la desaparición de Maldonado

Macri avanza con sus planes de ajuste, flexibilización laboral, represión y entrega. Hostiga a originarios y criollos para quedarse con 8 millones de hectáreas

1. El pueblo sigue en las calles

A 11 años de su desaparición, seguimos sin Julio López, y sigue el pueblo, en las calles, reclamando su aparición con vida. Le reclamó a Cristina. Y le reclama a Macri por Julio López y por Santiago Maldonado.

Va quedando en evidencia el encubrimiento de la desaparición forzada de Santiago. La ministra de Seguridad afirmaba que no había “ningún indicio” que apuntara a la Gendarmería; dijo que actuó sin armas de fuego y nunca se acercó al río. Todo lo contrario de lo que había ocurrido. El gobierno envió a una fuerza de frontera a reprimir al pueblo. Una fuerza que debe combatir a las mafias y, por reglamento, lleva armas de fuego. Dispararon esas armas y llegaron al lugar donde estaba Santiago. Macri y Bullrich, los que mandaron esa fuerza, son responsables de la desaparición forzada de Santiago.

Para completar el encubrimiento, el juez de la causa prejuzga que Santiago “se ahogó”.

El estudiantado secundario se volcó a las calles, en repudio a una “reforma” sin otro fin que el de usar a los pibes como mano de obra gratuita, o barata, para los monopolios. Y unió su protesta al reclamo por Santiago Maldonado. Pelean por su futuro, y también, por una Argentina sin la violencia de este Estado y este gobierno, opresores y reaccionarios.

 

2. Reformas, tarifazos y negociados

El representante del JP Morgan, amenazó: “Si no se aprueban la reforma tributaria, del mercado de capitales y laboral, vamos a estar en un serio problema (…).La reforma laboral es la más decisiva”. Y enumeró algunos puntos: reducir aportes a la seguridad y las obras sociales, el costo salarial y de indemnizaciones, etc. El JP Morgan es el banco de mayor participación en los créditos al gobierno de Macri y el más grande usurero yanqui de Wall Street.

El gobierno prepara las “reformas” y los tarifazos para después de las elecciones. Para eso quiere ganarlas. Ya trascendió que en la energía, el aumento será del 40%, engordando las ganancias de los monopolios de esa rama, en manos del grupo Macri, sus testaferros y socios.

El argumento es “reducir el déficit fiscal”, cuando más de un tercio de ese déficit es el pago de los intereses de la deuda pública, que el gobierno sigue engordando. Y la bicicleta financiera del Banco Central y los privados.

Un ejemplo es la reforma tributaria. El presupuesto del 2018, muestra que los impuestos que paga el pueblo, ganancias, IVA y al cheque, son los que aumentan por encima de la inflación.

El faraónico soterramiento del Sarmiento es un negociado de 3.100 millones de dólares, con los que se podrían hacer muchas cosas más urgentes. Macri acordó la salida de la empresa coimera Odebrecht. La reemplaza Ghella, una constructora italiana.

Ghella era accionista de Iecsa, la empresa de Angelo Calcaterra, el primo de Macri. Iecsa está muy comprometida con las coimas de Odebrecht, por lo que fue “vendida” a Pampa Energía. Esta, Pampa Energía, tiene entre sus dueños a Macri y sus socios. Se dijo que esa supuesta “venta” fue una “devolución a Mauricio Macri”. Ahora Ghella, en el Soterramiento del Sarmiento, está asociada con Sacde. El nuevo nombre de Iecsa es Sacde.

En las obras públicas de este gobierno, el grupo Macri siempre está prendido.

 

3. Dos caminos

El gobierno intentó criminalizar la protesta estudiantil con la orden de denunciar a los pibes en las comisarías. Fue acompañado por multimedios del sistema que salieron a demonizar la lucha de los secundarios. La masiva movida estudiantil forzó el retiro de esa orden de tipo fascista.

El macrismo trabaja activamente para impedir la unidad de acción y sacar al pueblo de las calles: sus reformas reaccionarias no pasan sin represión. Para eso, golpea fuerte y se impone cuando logra aislar a las luchas, o son testimoniales, del activo. Cuando se unifica la unidad de acción y se masifica la respuesta en las calles, el macrismo retrocede, parcialmente.

La represión a los mapuches y la desaparición forzada de Maldonado, así como la orden de denunciar en las comisarías a los estudiantes, son el camino de la mano dura macrista. Al mismo tiempo, las movilizaciones contra el 2×1, el 1° de setiembre por la aparición con vida de Santiago, la movida contra el atentado criminal a Julia Rosales, los repudios a las amenazas a Eduardo Lualdi, el reclamo de absolución a Nelson Salazar, la denuncia “del robo” a Pérez Esquivel y las marchas contra la orden de criminalizar a los pibes, son el camino del pueblo.

 

4. Un voto para fortalecer el camino popular

Los hechos represivos y violentos que están ocurriendo en el país, marcan un cambio en la situación política. Un cambio que muestrala verdadera cara del gobierno de Macri.

También, la masividad de la lucha democrática contra la represión y la criminalización de la protesta muestran que el pueblo se planta frente a la mano dura macrista.

En esta situación, es clave encabezar las luchas y discutir pronunciamientos de asambleas, cuerpos de delegados y sindicatos, hacia un paro nacional activo. Y también pronunciamientos de las organizaciones populares para confluir en un paro nacional activo y multisectorial.

El paro nacional es fundamental para enfrentar la política de ajuste, entrega y mano dura de Macri. Y también, para teñir la campaña electoral con los reclamos de los trabajadores, los campesinos, los originarios, las mujeres, los jóvenes y demás sectores populares.

La campaña electoral ya está oficialmente lanzada. El gobierno usa los fondos del Estado y tiene el apoyo de los principales multimedios.

Las fuerzas populares y antiimperialistas tienen la fuerza de sus luchadores y de sus verdades.

El PTP, los frentes en los que participa, y los acuerdos programáticos que siguieron a las Paso, son herramientas para dar una gran batalla política. Una batalla para que cada voto ganado fortalezca a las fuerzas que trabajan para un frente popular y nacional, que trace una perspectiva para acabar de raíz con la crisis social, con el latifundio oligárquico y la dependencia.

La lucha de los originarios y campesinos pobres ha contribuido a abrir el imprescindible debate por la tierra, que junto a la dependencia, son las dos causas de fondo que empobrecen al pueblo y saquean la nación.

La lucha social, la batalla política, incluida la campaña electoral, acumulan fuerzas hacia un frente popular y nacional. Una herramienta imprescindible para derrotar al gobierno de Macri y abrir un camino liberador.

 

firma:

Escribe Ricardo Fierro

Edicion:

Noticias 2017

Vienen por la tierra de originarios y criollos

El gobierno de Macri es responsable de mandar a la Gendarmería a reprimir a los originarios, y de la aparición con vida de Santiago Maldonado. Van a un negociado con 8 millones de hectáreas

1.  La voz de los originarios
El exitoso y combativo 11 Encuentro Nacional de Naciones y Pueblos Originarios, señaló que: “Existen más de 600 conflictos de tierra en todo el país y alrededor de 8 millones de hectáreas que los pueblos originarios exigen sean restituidas. Exigimos la inmediata prórroga de la ley 26.160 (…) sin esta ley, el gobierno de Macri (…) nos lleva al exterminio inmediato y a arrasar con las últimas tierras que están a disposición de las diferentes comunidades indígenas”.
Los hermanos originarios convocan a todas las organizaciones populares a acompañarlos el 27/9, cuando se discute la prórroga de la ley.
Las luchas por sus tierras y sus territorios, como señaló el 11 Encuentro, están en el centro de la política nacional. Es el trasfondo de por qué Macri mandó a la Gendarmería a reprimir a los mapuches, y del manipuleo de la desaparición forzada de Santiago Maldonado; van por negocios gigantescos con la tierra de originarios y campesinos pobres criollos.
2. La responsabilidad política de Macri
¿Por qué Macri no habló de la desaparición forzada de Santiago Maldonado durante un mes, mientras su ministra de Seguridad, Bullrich, ocultaba pruebas, como las de ADN, cuyos resultados tardan cuatro días?
Porque los derechos humanos, para Macri y Bullrich, no son más que un estorbo para los gigantescos negocios sobre tierras de originarios y campesinos pobres, que es uno de los pilares de su política. Tierras con petróleo, oro, litio, emprendimientos de turismo para extranjeros y la expansión de la soja y la ganadería. Van por más de 8 millones de hectáreas.
Macri profundizó lo que ya había avanzado con Cristina, sacando a la Gendarmería de su función en las fronteras, que quedaron liberadas a las mafias. Una fuerza entrenada para combates de vida o muerte con narcos y otras mafias violentas, Macri la envió a expulsar de sus tierras a originarios y campesinos, para liberarlas para los enormes negocios que preparan.
Nocetti, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, fue la mano operativa de Macri y de Bullrich, servil al mayor latifundista del país, usurpador de 990.000 hectáreas, el italiano Benetton. Hay planes así contra wichis y qom del Chaco, diaguitas de Tucumán y Salta, etc.
Ese es el acuerdo de Macri con los oligarcas.
¿Cómo va a progresar la Argentina de la mano de un gobierno que tiene como uno de sus pilares arrasar con la pequeña producción, originaria y criolla, para expandir el latifundio oligárquico, en gran medida extranjero? Esos oligarcas fueron soporte y beneficiarios de todas las dictaduras. Son responsables del atraso y la pobreza. Siempre asociados al imperialismo de turno.
3. Le marcaron la cancha
El primero de septiembre, el pueblo se volcó a las calles reclamándole al gobierno la aparición con vida ya de Santiago Maldonado. Ya había castigado al gobierno cuando intentó imponer el 2×1 para liberar a genocidas de la dictadura. Fue el pueblo en las calles lo que le marcó la cancha a Macri. Lo forzó a hacer público el ADN que demostraba el invento del puestero de Benetton; mentira con la que Bullrich trató de lavarle las manos al gobierno por su responsabilidad política en la represión a los originarios.
Con la difusión del atentado criminal a Julia Rosales en las calles y en las redes sociales, se rompió el silencio que el gobierno había impuesto sobre ese intento de  un brutal crimen político. Castigado por el pueblo, Macri intentó bastardear la movilización popular del 1/9, presentándola como una “jugada política” de Cristina Kirchner. Mostró la hilacha: la desaparición forzada de Santiago Maldonado es una causa de todo el pueblo. No pocos que votaron a Macri fueron a las plazas a decirle: ¡Así no!
Fue la lucha popular lo que forzó y va a seguir forzando a Macri a dar respuestas. Por Santiago Maldonado, por Marcelino Chleli Olaide, desaparecido en Formosa, por la compañera de la CCC y el PCR Julia Rosales, por las amenazas a Eduardo Lualdi, director de la revista patriótica Cuadernos.
También, la lucha popular fue lo que forzó a Macri a reabrir las negociaciones con los Cayetanos (CCC, CTEP y Barrios de Pie) que pelean contra el hambre.
Ahora se supo que, en el último mes, hubo 600 casos de amenazas de bombas en las escuelas, con centro en Buenos Aires y Rosario. ¿Quiénes están embarrando la cancha?
Lo que está claro es que Macri juega con fuego usando a gendarmes para reprimir al pueblo.
4. Una ruta poceada
Macri se creyó su mentira de que había arrasado en las PASO. Trabaja para frenar el paro nacional o dividir la CGT, para crear las condiciones para su antiobrera reforma laboral y previsional. Avanzó por la tierra de los originarios. Le negó a los que pasan hambre lo conquistado por los Cayetanos . Y creyó que tenía “en el bolsillo” las elecciones de octubre.
Pero se topó con el pueblo en las calles: por Santiago Maldonado, por Julia Rosales, el plan de lucha de los Cayetanos, la lucha de los trabajadores del Astillero Río Santiago, etc.
La “ruta pavimentada” hacia las elecciones se le complicó, se volvió una ruta poceada.
Cristina quiere “adueñarse” otra vez de la lucha democrática, pero esa es una lucha que tiene dueño: el pueblo. Es funcional a Macri reducirla a una consigna con un mezquino interés electoral. Ella debe responder por Julio López de cuya desaparición se cumplen 11 años el 18/9. Y no olvidarse de cuando Cristina le dijo a los originarios: “Donde hay petróleo, córranse”.
5. Abrir un camino
Los hechos represivos y violentos que están ocurriendo en el país, marcaron un cambio en la situación política: se ha profundizado la discusión en las masas populares sobre la verdadera cara del gobierno de Macri.
El gobierno trata de esconder esa verdadera cara. Niega que vaya a hacer lo que planea hacer: las reformas contra los trabajadores, los jubilados, impositiva, de la educación y la salud, judicial y electoral.
Encabezar las luchas, y definir posiciones en asambleas, cuerpos de delegados y sindicatos, así como de cada organización social, y unir a las fuerzas populares en un paro nacional activo y multisectorial sigue siendo fundamental para enfrentar la política de ajuste, entrega y mano dura de Macri.
También, exige teñir la campaña electoral con estos debates. Discutir el voto en todas las provincias y municipios en las que el PTP y los frentes en los que participa llevan candidatos.
En la semana que pasó, hubo un avance político muy importante el acuerdo programático y público del PTP con el Movimiento Evita, para confluir en el respaldo de los candidatos de secciones y municipios, de ambas fuerzas en la provincia de Buenos Aires. También la lista de candidatos a concejales en Libertador, Jujuy.
La lucha de los originarios y campesinos pobres ha contribuido a abrir el imprescindible debate por la tierra, que junto a la dependencia, son las dos causas de fondo que empobrecen al pueblo y saquean la nación.
La lucha social, la batalla política y la campaña electoral acumulan fuerzas hacia un frente popular y nacional. Una herramienta imprescindible para abrir un camino liberador.
firma:

Escribe Ricardo Fierro

Neuquén también marchó por Santiago Maldonado.

Miles de neuquinas/os y hermanos/as del pueblo mapuce le preguntamos al Gobierno de Macri ¿Dónde está Santiago Maldonado?, el pasado viernes 1/09 a un mes de su desaparición forzada.

Estuvieron presentes diferentes organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos y religiosas entre ellas: Confederación Mapuche, Ruben Capitanio por la Pastoral Social, Madres de Plaza de Mayo -filial Neuquén Alto Valle-, APDH, ATEN, ADUNC, ATE , FUC, CEPA, Barrios de Pie, Mov. Evita, CTEP, C.C.C, PCR, PTP y otros.

Al cierre se realizó un acto, en el cual Mario Cambio -secretario general del PCR- fue uno de los primeros oradores. Expresaba entre otras cosas “El gobierno de Macri esta dispuesto a todo para hacer pasar sus planes, de mas ajuste y entrega (…) y su plan,  no pasa sin represión (…) este lunes la companera Julia Rosales dirigente de la CCC y del PCR.(..) un sicario le disparo 5 tiros(..) Este gobierno que tiene una alianza con el gobierno provincial y estan preparando el terreno para la represión. Sólo así se entiende el plan de encubrimiento que han hecho con Santiago y su desaparición. Por eso, compañeras y compañeros no podemos dejar esta lucha por la ¡Aparición con vida de SANTIAGO MALDONADO!”