¡Vamos por una salida popular!

Trabajadores de Gherardi (Casilda), con Memé Meier, candidata del Frente Social y Popular

Trabajadores de Gherardi (Casilda), con Memé Meier, candidata del Frente Social y Popular

El Frente Social y Popular derrotó la trampa en Santa Fe. Votá a las fuerzas que trabajan por el Frente Popular en Capital Federal y Neuquén.

1. Derrota de la trampa en Santa Fe

El Frente Social y Popular obtuvo 48.218 votos en las elecciones de Santa Fe, y derrotó trampas proscriptivas para seguir, con Carlos del Frade y Memé Meier en las elecciones de diputados y/o senadores en Rosario y otros distritos, y a intendentes o concejales en numerosas localidades (nota en pág. 16). Es el resultado de un enorme esfuerzo de los militantes del PTP, el PCR y la JCR, de compañeros de la CCC, la CEPA, de las fuerzas aliadas del frente y de muchos amigos.

Las PASO son un filtro, una trampa proscriptiva inventada por las clases dominantes para trabar la expresión política de las nuevas fuerzas populares. Los grandes aparatos políticos del sistema ocupan el escenario con sus campañas con gastos millonarios, aprovechan sus posiciones de gobierno, tienen a los grandes medios de difusión a su servicio, y arman numerosas colectoras para dirimir internas y subordinar a sectores que a la hora de la verdad tendrán que como candidatos al elegido a dedo por los dueños de esas estructuras. Las fuerzas populares avanzan a pulmón, y cada avance es una derrota de esa trampa proscriptiva.

2. Derrota sin triunfo K

Las PASO también funcionan, para el sistema político oficial, como una primera vuelta que marca las tendencias del voto popular.

En Santa Fe no votó el 34% y 9,5% de blancos y nulos, y en Mendoza no votó el 35,7% y hubo 5,7% de votos blancos y nulos. Hay un desgaste y un castigo a los dos gobiernos; y la oposición publicitada del sistema no “enamora”.

Posiblemente no haya sido casualidad que la presidenta eligiera este fin de semana para viajar a Rusia, alejándose de las dos elecciones del domingo.

El Frente para la Victoria fue derrotado en Mendoza, provincia que gobierna. Y en la “interna” de ese frente, la alianza del gobernador “Paco” Pérez con el sciolismo dejó afuera la lista oficial al candidato del “kirchnerismo puro”, al que fueron a apoyar Kicillof y otros jerarcas K y sacó 11,4% de los votos. Este hecho, semanas atrás provocó la bronca de Cristina K, que ordenó cortarle la cabeza al “Chueco” Mazzón, un eterno operador del PJ que venía siendo clave en los armados políticos kirchneristas.

En las elecciones realizadas en Salta y en Mendoza, los candidatos del oficialismo nacional adoptaron perfiles peronistas, y la presidenta, que habla de tantas cosas, se mantuvo alejada de las campañas.

3. Complicaciones por arriba

Del Sel, candidato del PRO, supo aprovechar el desgaste del gobierno socialista, expresado en el “ya no se puede más vivir así”; sacó 481.000 votos. La lista de diputados del PRO tuvo menos de la mitad: 188.000. Macri, al que algunos medios, apenas consumado el contubernio (alianza) con el radicalismo y Carrió, presentaron como futuro presidente, pudo subirse al podio del triunfador en Santa Fe, pero la situación le es complicada. El radicalismo santafesino es parte del frente con los socialistas. La situación más complicada aún es para Massa, que hizo una mala elección.

En Mendoza, los dos, Macri y Massa, apoyaron al frente que tuvo la mayor cantidad de votantes, pero ninguno de los dos pudo ser parte de la foto, que terminó en exclusiva para los candidatos radicales. La UCR está dividida, y las debilidades del macrismo y el massismo, que no tienen una estructura nacional, alientan al sector de Cobos y otros del radicalismo y el peronismo, a empujar el “modelo Mendoza”: todos juntos –UCR, Macri, Massa, Coalición Cívica- en un gran frente anti K.

Por otra parte, también Margarita Stolbizer quedó complicada por el desgaste de sus aliados socialistas en el gobierno santafesino, que eran la “carta fuerte” de su lanzamiento.

4. La unidad del paro nacional y el Frente Popular

Aunque el gobierno nacional y los provinciales se hagan los distraídos, el masivo y contundente paro nacional del 31 de marzo reflejó la bronca que hay por abajo y plantó en la agenda política los reclamos obreros y populares. Con las paritarias abiertas, hay bronca y hay presión para la lucha en estatales, docentes, metalúrgicos, aceiteros y otros gremios. Todo esto se expresa, de una u otra manera, en las elecciones en curso. Lo que muestra que, para seguir avanzando, hay que impulsar el paro nacional activo de 36 horas, multisectorial, que le tuerza el brazo a la política de hambre y entrega K y trabajar por el fortalecimiento del Frente Popular, para avanzar hacia una salida popular y antiimperialista.

El paso adelante conquistado en Santa Fe, con muy buenas experiencias de campaña electoral en fábricas, sumado al de Salta, han plantado dos pilares con los que se va proyectando el Frente Popular en la política nacional, al que pertenecen la mayoría de las fuerzas que integran el Frente Social y Popular santafesino. Nada es gratis para esta tarea, cada paso es el resultado de un enorme esfuerzo de lucha política de cientos de militantes, compañeros, aliados y amigos.

En las PASO de Mendoza, donde no fue posible construir un frente, se ratificó la importancia de la lucha por la personería del PTP, en lo que los compañeros y amigos mendocinos están trabajando con empeño para llegar a tiempo a las PASO nacionales (ver nota pág. 3). Un nuevo avance lo dieron los compañeros de Chubut, superando las afiliaciones requeridas para la personería del PTP.

Los resultados de las PASO muestran que el escenario político sigue siendo inestable y complejo. Por arriba, la disputa sigue siendo feroz y nadie tiene el triunfo asegurado. Por abajo, hay mucha bronca, y buenas condiciones para un nuevo paro nacional y para ganar terreno con el Frente Popular antes, durante y después de las elecciones.

Recuadro

Más entrega de riquezas y soberanía a Rusia

La presidenta aprovechó, también, las elecciones del domingo para ocultar un nuevo capítulo de su política de entrega de las riquezas y la soberanía nacional, que acaba de consumarse con su viaje a Rusia.

La Presidentallegó a Moscú con Zannini y los ministros Timerman (canciller), Kicillof (Economía), De Vido (Planificación), Giorgi (Industria), Rossi (Defensa), Casamiquela (Agricultura), Meyer (Turismo) y Teresa Parodi (Cultura), y el secretario de Seguridad Berni.

Con Cristina K las importaciones de Rusia crecieron de 400 a 1.300 millones dólares; y las exportaciones se mantuvieron en alrededor de 700 millones de dólares.

El “paquete” de negocios incluye una nueva planta de energía atómica y otros proyectos con el gigante estatal ruso Rosatom y la Corporación América de Eurnekián, empresario con el que también se firmará el contrato para la represa de Chihuido, en Neuquén, con financiamiento del Banco de Desarrollo y Comercio Exterior ruso. Además, el gobierno argentino ofrece la entrega de un pedazo de Vaca Muerta a la petrolera Gazprom, y el gobierno ruso presiona para vendernos aviones de combate y cuatro barcos remolcadores polares que patrullarán el Atlántico Sur y la Antártida. ¿A qué fue Berni? ¿A comprar material de espionaje y represión?

Los acuerdos firmados con Rusia son un nuevo golpe mortal a las industrias atómica y naval, agravan la entrega del petróleo, y completan la cesión del dispositivo antártico al imperialismo ruso. Profundizan la política de entrega y sometimiento nacional de los contratos y la base militar China en Neuquén, política que significa nuevos golpes a ramas enteras de la economía nacional y la integración de la Argentina a los dispositivos estratégicos de los imperialismos chino y ruso.

Autor: Ricardo Fierro