Vamos por un paro de 36 horas

Anticipo Hora Política Hoy 1567

Romper los topes salariales del gobierno. Basta de impuesto al salario y ajuste inflacionario. Como los aceiteros, pelear por salario mínimo igual a la canasta familiar.

1. Se extiende la rebeldía obrera

La rebeldía se extiende aceleradamente en las fábricas y lugares de trabajo, y en las zonas castigadas por la miseria. Las asambleas y cuerpos de delegados crean un estado deliberativo y le cierran el paso a las maniobras del gobierno y los jerarcas colaboracionistas para frenar las luchas. Se abre paso un nuevo paro nacional.

La masividad y contundencia del paro por tiempo indeterminado de los aceiteros impuso el reclamo de un salario mínimo, vital y móvil de 14.931 pesos (un 42% de aumento). Los puertos del Paraná,por donde sangra la riqueza nacional, hierven de bronca. Los trabajadores de Acindar desbordaron la política colaboracionista de Caló y unieron al reclamo salarial la pelea por las condiciones de trabajo. La rebeldía se extiende en la UOM, en otras fábricas del gran Rosario y del interior de la provincia. Se movilización los autoconvocados de Siderca. El Cuerpo de Delegados metalúrgicos le impuso a la dirección realizar un paro de 36 horas. Los bancarios están en plan de lucha, paran el 13/5. Paran los portuarios de Dragado y Balizamiento. La Confederación del Transporte pararía en la primera semana de junio, “si las centrales obreras no convocan antes”.

Las mujeres originarias confluyeron hacia la Capital Federal trayendo sus reclamos. Acampan qom y wichis con por Félix Díaz. Hay luchas de obreros rurales y pequeños y medianos productores de la mayoría de los cultivos regionales.

La larga lucha de 800 familias de Abasto (La Plata), por tierra para vivir y para producir, sigue con fuerza después de la brutal represión de la policía de Scioli; y muestra la sed de tierra de los conurbanos y los cordones verdes.

2. Ajuste gorila

El gobierno mostró su verdadera cara. Cerró la mano a los reclamos del gran paro nacional del 31/3. El discurso de las “paritarias libres” quedó hecho pedazos con la prepotencia gorila de Kicillof para rechazar todo acuerdo salarial que supere el techo a los aumentos que acordó con Cristina K. El gobierno mantiene un salario mínimo, jubilaciones y planes sociales que bordean la indigencia; mira para otro lado frente a los despidos que castigan a los asalariados en negro, contratados y tercerizados, con lo que se agrava la superexplotación por los ritmos de trabajo acelerados para mantener la misma producción con menos trabajadores. Además, el gobierno busca enfrentar a los trabajadores en blanco con los de salarios más bajos, intentando justificar el robo a los salarios con el impuesto a las ganancias. Con el parche a ese impuesto, después de las paritarias los trabajadores pagarán mucho más que antes de ese parche.

El salario y las condiciones de trabajo de los asalariados son la variable del ajuste K. Y para completar ese ajuste, el gobierno habla de la distribución de la riqueza mientras su políticaagrava las condiciones de vida del pueblo. Lo mostró Scioli en Abasto reprimiendo a quienes tienen la urgencia de tierra para vivir y producir, defendiendo los bienes mal habidos de terratenientes y especuladores inmobiliarios.

3. Los promovidos

Estamos en pleno proceso electoral. La presidenta no tiene reelección, y es muy difícil que el kirchnerismo pueda mantener el gobierno, aunque no se descarta un triunfo de Scioli. Conservará, eso sí, una fuerza importante en los tres poderes. Es peligroso subestimarlo. Ahora su preocupación central es lograr impunidad para su robo descarado de los fondos estatales, los mayores que se tenga memoria en más de un siglo; de ahí su batalla por cambiar la Corte Suprema.

Los grupos de poder del bloque dominante buscan polarizar la elección, entre el candidato del Frente para la Victoria y el de la alianza PRO, UCR y CC. Algunos de los sectores que “lo levantaron” a Massa, ahora lo despluman, lo que llevó al ex intendente de Tigre a recomponer su alianza con el gobernador de Córdoba, De la Sota.

Para llegar a las elecciones de octubre el gobierno está endeudando al país con intereses muy altos, y firmando acuerdos entreguistas con China y Rusia. Todos los candidatos del sistema parten de que, el que gane, tendrá que hacer un nuevo ajuste. Ninguno de esos candidatos se plantea tocar los problemas de fondo que ahorcan a la Argentina: el latifundio y la dependencia. La pelea entre ellos es por momentos feroz (como puso en evidencia la muerte dudosa de Nisman). Es una pelea por cómo se reparten el saqueo de las riquezas nacionales.

Esa disputa por el gobierno entre grupos de poder tiene que ver con los cambios que se producen en el escenario mundial, con el ascenso de China, y la alianza estratégica que acaba de firmar con Rusia; y con la salida de Estados Unidos de la crisis, Obama debió ceder a justos los derechos de Cuba, y busca recuperar terreno en Latinoamérica. Es un escenario de dura disputa interimperialista, cada vez con más guerras; y también con grandes luchas obreras y populares.

4. El Frente popular avanzó

El Frente Popular superó los 100.000 votos en las 4 elecciones en las que participó. Comenzó a instalarse en condiciones muy difíciles: leyes proscriptivas para poner trabas a las nuevas fuerzas populares, ninguneo de los medios del sistema a los que desnudan al latifundio y la dependencia como responsables de los sufrimientos del pueblo y el ahogo de la nación.

En esas condiciones, el avance del Frente Popular es el resultado del esfuerzo de las organizaciones que lo integran; unidas en un programa que ha recogido los reclamos de la lucha popular y plantea las propuestas necesarias acabar con la inflación, la recesión y la inseguridad, recuperando los recursos nacionales y la soberanía monetaria.

Ese esfuerzo tiene nombre y apellido; el nombre y apellido de las compañeras y los compañeros que se pusieron al hombro la personería del PTP, y las campañas electorales del FP. El frente popular avanzó por prepotencia de trabajo de sus militantes y amigos.

Cada paso de avance yendo a fábricas, barrios, zonas rurales, colegios o facultades, cada nuevo comité de campaña, y lo poco o mucho que conquistamos en los medios, todo eso abre puertas para sumar a nuevos compañeros, y ayuda a que otros sectores y fuerzas se acerquen y se sumen al Frente Popular. Por delante, en mayo, están los desafíos de las elecciones el 17 en Salta, el 24 en Chaco, y el Congreso Nacional del Frente Popular el 22 y 23 en Capital Federal.

5. Paro nacional y Frente Popular

Con un movimiento obrero y popular en el que crece la rebeldía, es clave encabezar las luchas y seguir trabajando para concretar el paro nacional activo de 36 horas y multisectorial. El paro nacional es una necesidad para colocar en el centro de la política nacional los reclamos de la clase obrera y el pueblo, y eso es clave para que avance el Frente popular.

El Frente Popular es una necesidad para que los trabajadores y el pueblo tengan una herramienta política antes, durante y después de las elecciones. Una herramienta política para la unidad en las lucha, y para que miles de jóvenes, mujeres y hombres del pueblo no tengan que optar por el menos peor de los candidatos del sistema, sino que ellos mismos sean candidatos y controlen las urnas en las elecciones.

El Frente Popular es una herramienta política para que el avance de la lucha popular y en las urnas, sirva para ir construyendo una gran fuerza social y política capaz de acabar con las lacras que oprimen al pueblo y a la patria y el Estado oligárquico-imperialista que es la base de esa opresión. Y para que los que construyen con su trabajo y su esfuerzo la riqueza nacional sean los que gobiernen.

A 205 años de la Revolución de Mayo, sigue vigente la consigna de aquellos patriotas: Ni amo viejo (hoy Chevron, colonialismo inglés, FMI), ni amo nuevo (hoy base militar china, dispositivo antártico a manos de Rusia, y contratos entreguistas con esos imperialismos), ningún amo.

Autor:

Ricardo Fierro