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El gobierno negocia y abre la canilla grande con monopolios, terratenientes y banqueros, para abajo gotea poco. Sigue la lucha.

El gobierno negocia y abre la canilla grande con monopolios, terratenientes y banqueros, para abajo gotea poco. Sigue la lucha.

Ante el aumento de los precios y la devaluación: plus de 5.000 pesos para todos los trabajadores ocupados, desocupados y jubilados. Urgente apertura de paritarias. Eliminación del IVA a los alimentos y medicamentos. Precio sostén en origen para los pequeños y medianos productores agrarios.

1. Un escenario de duras disputas

“Lo que no hagas en los primeros 90 días, no lo vas a poder hacer después”, habría sido el consejo que le dio, a Macri, el rey jubilado de España, Juan Carlos. Sea por el consejo, o porque era su plan, el nuevo gobierno, en su primer mes, fue desplegando su política mediante decretos “de necesidad y urgencia”, en una feroz disputa con Cristina Kirchner, pugnando por un reagrupamiento que le permita consolidar sus posiciones.

Cristina tiene en contra la penosa herencia que ha dejado, y la tendencia en el peronismo a alejarse de los derrotados. Para ser la jefa de la oposición, como aspira, (de la oposición dentro del sistema), debe controlar al Senado e impedir que Vidal se afirme en Buenos Aires. De no logarlo, está expuesta a vivir desfilando por los tribunales con sus 127 causas judiciales y alrededor de 2.000 de su grupo.

Macri tiene en contra la debilidad nacional de su fuerza y de los votos prestados con los que llegó al gobierno. Tiene hasta marzo, cuando se negocien las grandes paritarias, y se inicien las sesiones ordinarias del Congreso, para negociar acuerdos con gobernadores, intendentes y direcciones sindicales, y trabaja para lograr un reagrupamiento de fuerzas en el bloque dominante. El éxito de la negociación con el peronismo es la condición básica para lograr la formación de un nuevo sector hegemónico del bloque dominante.

Todo lo que sucede está teñido por esta disputa, en donde juegan las contradicciones entre distintos imperialismos y distintos sectores de terratenientes.

2. Canillas abiertas para los de arriba

Con el hachazo de la devaluación, al lograr, por ahora, mantener el dólar entre los $13 y $14, Macri logró dar un paso en su política de desmontar algunas de las bombas financieras que le dejó Cristina. Macri lo hizo con su política de desvalorización del peso y endeudamiento para atraer inversiones imperialistas y de la burguesía intermediaria. Para hacerlo, negoció con los bancos “perdonándoles” el negociado que hicieron junto con el Banco Central K, de la venta de dólares a futuro a un precio ridículo. También negoció con los bancos yanquis JP Morgan y Morgan Stanley, a éste último le dio el manejo de la mesa de operaciones del Banco Central (la presidirá Agustín Collazo, ex managing director de ese banco), con el alemán Deutsche Bank, y con China.

Negoció con las cerealeras y los grandes terratenientes y pules la eliminación de las retenciones al trigo, maíz y otros granos, la carne, los cultivos regionales, y la rebaja del 5% en la soja. Ahora esos pulpos se están adueñando del 100% de la eliminación o rebaja de las retenciones de los granos que tienen guardados, y del 50% de los que compran ahora.

Negocia con las petroleras el aumento del precio de los combustibles a cambio de bajar el precio de referencia del petróleo a 67,5 dólares (el liviano) y a 54,9 (el pesado). Y unificar el precio del gas en boca de pozo subiendo el básico de 2,5 a 5 dólares. En el paquete viene el tarifazo a la electricidad, que ya comenzó a aplicarse en algunos lugares del Gran Buenos Aires, con aumentos del 200%.

Anuló el último regalo que se hizo Cristina: un gasoducto a El Calafate, y puso en debate la construcción de las represas en Santa Cruz.

Por decreto, liquidó el AFCA y modificó la ley de medios, avalando y permitiendo ampliar monopolios como el de Clarín, blanqueando el monopolio K, y abriendo el negocio del “cuádruple play”  (teléfonos fijos, celulares, internet y TV por cable) a las telefónicas en 2 o 3 años.

Como se ve, el chorro grande va a los bolsillos de los monopolios, imperialistas y de burguesía intermediaria, y a los grandes terratenientes y grandes pules.

3. La triple fuga

El primer mandato que recibió Macri de la mayoría de los votos propios y los prestados es la lucha contra el narcotráfico, particularmente en los barrios populares donde hace estragos, en una Argentina que los investigadores consideran que está “a 5 años de ser México o Colombia”, a partir del brutal crecimiento de esas mafias, tanto en su poder territorial, como en su penetración en el aparato del Estado. No es casual, entonces, que el primer entrevero serio de Macri sea la triple fuga del penal de alta peligrosidad de General Alvear.

Por encima de las hipótesis y de muchas macanas que se dicen, la realidad es que los hermanos Lanatta y su socio Schillaci se fugaron y se movieron desde entonces, con la complicidad del Servicio Penitenciario, la Policía y un sector de la justicia bonaerenses, y de un sector político poderoso.

El nuevo gobierno bonaerense afirma que Aníbal Fernández está involucrado. “El aporte de 400.000 dólares de Forza (uno de los asesinados en el triple crimen por el que fueron condenados los Lanatta y Schillaci), es la punta del iceberg” (Daniel Santoro, Clarín, 2/1). El tema no es solo el aporte de Forza, sino además, ¿adónde y quienes lavaban el dinero de la efedrina? “La Morza”, ¿era la cabeza o reportaba para más arriba? La decisión de Cristina de bloquear la sesión de la Legislatura de Buenos Aires que debatía el presupuesto, ¿no es parte de la disputa que se está librando por Buenos Aires, agudizada ahora por la triple fuga?

La pregunta que nadie se hace es: ¿la Argentina tiene el poder como para organizar una red de tráfico de efedrina desde China, entrarla y sacarla de nuestro país, llevarla a México, y lavar el dinero que producía? ¿O quiénes operaron esa red, en el gobierno, el aparato policial y el aparato mafioso, fueron “socios” en la expansión de China en su disputa por el negocio más rentable del mundo: la droga? La política K sacó a Gendarmería y Prefectura de las fronteras, hizo que los radares funcionan solo 4 ó 6 horas por día, permitió que haya 4.000 pistas clandestinas de aterrizaje, a Santiago del Estero le llaman “portaaviones narco”, los aviones llegan hasta La Pampa para exportar la cocaína por los puertos patagónicos, hay jueces que protegen a los narcos, hay campañas electorales financiadas por la droga. Quién permitió este tsunami narco, ¿en el juego de que potencia imperialista lo hizo?

4. El fallo sobre la masacre de Once

La condena de 20 funcionarios y empresarios K por la masacre de Once es un triunfo de la larga y ejemplar lucha de los familiares de las víctimas, con el apoyo de los ferroviarios, las organizaciones de derechos humanos, y demás sectores populares. Se esperaban penas más duras, todavía siguen libres y maniobrarán con las apelaciones. Pero se dio un paso importante.

Además, se abrió una hendija para avanzar sobre De Vido. ¿Macri va a abrir los archivos del Estado, los de Once para ir a fondo con los responsables, los del genocidio de la dictadura, los del espionaje K a las fuerzas populares? Como dijeron los familiares, la lucha sigue.

5. ¿Pacto social?

La trepada del costo de la vida es brutal. El gobierno reconoce un 3,5% de aumento en diciembre, y dice que “algunas cosas ya están bajando”. Se ve que los gerentes de empresas y bancos que pueblan el gobierno no van al supermercado. Las asociaciones de consumidores dan un 5% para los productos de la canasta de alimentos.

Lo cierto es que el gobierno se dio tiempo para negociar con los grandes capos empresarios y banqueros, cediendo, forcejeando en algo, y dejó para el final la principal mercancía: la fuerza de trabajo. Contentó a monopolios y grandes terratenientes, y después de alimentar a los chimangos, se va a sentar en la mesa del pacto social, con los gremios y los empresarios, para discutir el salario. ¿Por qué no hubo “mesa” para negociar los aumentos de precios, o para el bono de fin de año?

La lucha de los trabajadores de Cresta Roja y los de Siderca, el paro de estatales de ATE, movilizaciones como las de los desocupados de la CCC y el MIJP-CCC, los cortes de calles por la falta de electricidad, las urgencias de los castigados por las inundaciones en el río Uruguay y ahora con la crecida del Paraná, son reclamos que siguen marcando la agenda política.

No hay cheque en blanco para que el gobierno de Macri descargue la herencia K sobre los trabajadores, los campesinos y el pueblo.

firma:

Ricardo Fierro