Crece la organización de los comités de emergencia en los barrios de todo el país

Están los que trabajan y embarran
la cancha para que el pueblo pague
las crisis sanitaria, social y económica.


Y estamos los que peleamos junto
al pueblo para que avance en su
organización y sea protagonista
en la lucha contra la pandemia.
escriben: Ricardo Fierro y Jacinto Roldán
1
El 1° de Mayo y la pandemia
Todos los Primero de Mayo, la clase
obrera en todo el mundo “pasa revista
a sus fuerzas y se moviliza como un
solo ejército, bajo una sola bandera”.
Rinde homenaje a los mártires de
Chicago, condenados a morir en la
horca por convocar a un paro por la
jornada de 8 horas de trabajo el
Primero de Mayo de 1886.
Duros son estos tiempos de pandemia
en el mundo para los pueblos. Sobre
todo, para los oprimidos por el
imperialismo, sus monopolios y los
terratenientes. Son una minoría que
hoy, en todo el mundo, tienen la sartén
por el mango y su principal objetivo es
seguir acumulando riquezas y hacerle
pagar la crisis a la inmensa mayoría,
que son los que menos tienen. Son
millones los que van quedando sin
trabajo en todo el mundo.
La expansión del Covid-19 desnudó la
crisis del sistema, en los países
opresores y en los países dependientes
y oprimidos como la Argentina.
Los comunistas revolucionarios
peleamos por el mundo que nos niegan
los que hoy tienen la sartén por el
mango. Este Primero de Mayo lo
conmemoramos con actos en los que
participamos como en la gráfica
recuperada en Mataderos (CABA) junto
a otras fuerzas. Las banderas del PCR
flamearon en la puerta del frigorífico
Penta en Quilmes. Y también
homenajeamos el Día Internacional de
los Trabajadores con ollas populares,
carteles y volantes en comedores y
merenderos en todo el país.
En medio de la pandemia seguimos
junto a los que están en la primera fila
del combate contra el virus y contra el
hambre.
La pandemia se extendió a 187 países.
Hay más de tres millones y medio de
infectados, más de un millón ciento
cuarenta mil recuperados, y más de
doscientos cincuenta mil muertes
reconocidas hasta ahora.
2
Crece la disputa
interimperialista
La pandemia no frena la disputa
interimperialista. Ésta se agudiza en
América Latina y en todo el mundo.
En Venezuela, el país con la mayor
reserva petrolera del mundo, Estados
Unidos reforzó su bloqueo con más
buques de guerra y presiona a la
Argentina para que “ayude a una
transición”. Rusia desplegó misiles.
Hay que tener en cuenta que Estados
Unidos busca salir de las crisis con
guerras. Salió de la crisis del ‘30 con la
Segunda Guerra Mundial, después con
Vietnam y con Irak.
Esa disputa interimperialista se
expresa en el bloque dominante de
nuestro país. Los mayores
empresarios, entre ellos Magnetto
(grupo Clarín), Rocca (Techint),
Rattazzi (Fiat), Pagani (Arcor), la
Sociedad Rural, pidieron al gobierno
que tome “las medidas económicas,
financieras, crediticias e impositivas
que aseguren el pago de los salarios de
las empresas privadas (que son) los
elementos fundamentales de la
reactivación de la economía”. Y
rechazan el impuesto a las grandes
fortunas. El comunicado lleva las
firmas, además, de la AEA, la
Fundación Mediterránea, las Cámaras
de exportadores e importadores las
mineras, etc.
Juan G. Tokatlian, un “especialista” en
relaciones internacionales del sistema,
pronostica que en la región “se van a
exacerbar las tensiones entre China
(aliada con Rusia) y Estados Unidos” y
“quizá nos volveremos más
dependientes de los dos”. Para la
oligarquía dominante, nada de una
Argentina soberana. El “destino” es
profundizar y diversificar la
dependencia ¿y quién se opone?
3
El coronavirus en la Argentina
En la Argentina ya hay, al momento de
escribir estas líneas, 4.887 casos de
infectados, 260 muertos y 1.442
recuperados, y la pandemia todavía no
llegó a su pico, pero avanza en esa
dirección con los brotes que se van
multiplicando en las villas,
asentamientos y barrios precarios.
En los barrios pobres se agrava el
hambre, no hay agua corriente, no hay
trabajo y no pueden salir a hacer
changas. La situación es muy grave. Y
también empeora la situación en las
familias de trabajadores que trabajan
en negro o con contratos, los que están
suspendidos y no cobran sus salarios,
los cuentapropistas que no pueden
hacer changas y otros sectores
populares. La ayuda del gobierno
resulta insuficiente.
En abril, la demanda de alimentos
aumentó de 8 a 11 millones de
personas, en el Gran Buenos Aires esa
demanda se triplicó. Hay 1.700.000
pibes que reciben bolsones cada 15
días. Y sigue siendo insuficiente la
provisión de alimentos, con muchos
lugares a los que no llegan.
La situación es dramática en muchos
barrios populares con las familias
encerradas, con hambre y sin trabajo;
en muchos hogares se agrava la
violencia contra las mujeres y/o sus
hijos, por eso es necesario declarar la
emergencia en violencia contra las
mujeres.
En este contexto los sectores más
recalcitrantes del macrismo tratan de
recuperar su ofensiva política con
noticias falsas de liberación de los
presos impulsando cacerolazos,
mientras dilatan el tratamiento del
impuesto a las grandes fortunas en el
Congreso.
4
La crisis económica y la deuda
La crisis económica mundial se
profundiza con la pandemia. La
producción cayó, en el primer
trimestre de este año, en Estados
Unidos 4,8%, España 5,8%, Francia 6%,
Italia 4,7%, etc.
En la Argentina, en marzo, cayeron las
ventas minoristas 48%, Pymes 28%,
construcción 22%, cemento 48%,
automotrices 34%, acero 26%. Cayó la
demanda de naftas 80%, gasoil 50% y
combustible de aviones 90%.
La General Motors en la Argentina está
parada, pero la central de Estados
Unidos está produciendo 30.000
respiradores.
1.200.000 trabajadores suspendidos
cobrarán sus salarios con un descuento
del 25% durante 60 días: metalúrgicos,
mercantiles y gastronómicos, entre
otros. Todo con el paraguas del
acuerdo de la cúpula de CGT con la UIA
por dos meses, avalado por los
ministros de Trabajo y Desarrollo
Productivo.
Cerealeras, petroleras, bancos,
mineras, los pules y latifundistas que
juntaron la plata con pala con Macri,
ahora le están haciendo pagar la crisis
a los trabajadores y el pueblo.
Por otra parte, el 8 de mayo cierra la
negociación con los bonistas y el 22 de
mayo vence el pago de intereses de 3
bonos de deuda. Nosotros decimos que,
sin investigar, no se puede pagar esa
deuda que arrastra años de timba
financiera, corrupta y usuraria.
Entendemos que toda la plata debe ir a
combatir la pandemia, resolver el
hambre, el trabajo y la producción
nacional.
5
La organización y el
protagonismo popular
El PCR y su JCR, y las organizaciones de
masas en las que participamos, con un
enorme esfuerzo de miles de
compañeros, están a la cabeza de la
lucha contra la pandemia. En
condiciones difíciles se multiplicaron
las ollas populares en cientos de
comedores en todo el país. Junto a esto,
impulsamos el aprendizaje del manejo
de las redes sociales para su difusión.
Seguimos avanzando en la
conformación de los comités de
barrios.
Como dijo Juan Carlos Alderete,
dirigente del PCR, de la CCC y diputado
nacional por el PTP en el Frente de
Todos, en el acto del Manifiesto
Nacional por la Soberanía, el Trabajo y
la Producción: “Luchamos para que los
trabajadores y el pueblo se organicen y
sean protagonistas para que paguen la
crisis sanitaria, social y económica los
que la juntaron con pala con el
gobierno de Macri”.
Miles de jóvenes se incorporan como
voluntarios, con un gran papel de la
JCR. Avanzamos en la organización de
las mujeres frente al crecimiento de la
violencia que sufren.
Repudiamos la represión a los
hermanos originarios de la comunidad
el Mollar en Tafí del Valle, Tucumán. Y
llamamos a todos los que habitan
nuestro suelo a repudiar la represión y
a la solidaridad con nuestros hermanos
originarios.
Va avanzando la organización y el
protagonismo de los trabajadores para
luchar contra los despidos, las rebajas
de salarios, las suspensiones y las
condiciones sanitarias, como en el
frigorífico Penta, los petroleros de
Ensenada y Santa Cruz, los
trabajadores de Mondelez, el Hospital
Ramos Mejía, los textiles de Trelew, etc.
Los comunistas revolucionarios
llevamos adelante una política con un
objetivo grande: conquistar una
sociedad distinta, que en el siglo
pasado abarcó a un tercio del planeta y
fue de gran avance para la humanidad.
Luego fuimos derrotados. Las
conquistas y los logros de esas
revoluciones triunfantes nos dejaron
grandes enseñanzas, para la lucha de
la clase obrera y de los pueblos
oprimidos del mundo. Los comunistas
revolucionarios peleamos por el
mundo que nos niegan los que hoy
tienen la sartén por el mango. /