¿QUÉ HACEMOS CON VICENTIN?

Parte de lo que deja al desnudo la pandemia es lo de Vicentin. Esto tiene dos lados, uno es la quiebra y qué se va a hacer con la empresa, está la oportunidad para transformarla en una empresa estatal que tenga presencia en el comercio exterior. Otro es caerle a la fortuna de esa familia, los herederos de los Vicentin, una fortuna de 800 millones de dólares.

Uno de los herederos de Vicentin es Nardelli, quien estaba en un yate en el río Paraná cuando empezó la cuarentena, el otro es Padoán que preside la Bolsa de Comercio de Rosario.  O sea, que dejan al muerto de la quiebra de la empresa y al mismo tiempo guardan su fortuna. Estamos hablando de 800 millones de dólares que es la fortuna declarada de sus bienes en el  país.  Habrá que ver en esta maniobra en la que se quebró la empresa cuánto fugaron. Porque ellos hicieron una maniobra típica de vaciamiento; frente al momento de cambio de gobierno donde había una presunción de los acopiadores de que podía venir una suba grande de retenciones, sobre fin del año pasado compraron todo, y para eso obtuvieron los créditos del Banco Nación y dos bancos extranjeros, uno yanqui y otro holandés. Del Banco Nación y Provincia obtuvieron cerca de 400 millones de dólares, de los dos bancos extranjeros otro tanto.  Al mismo tiempo dejaron un quebranto sobre unos 1800 chacareros, productores de otros 500 millones de dólares.  Estos empresarios ofrecen en la quiebra pagar para el año que viene, 2021, a los que se presenten a confirmar su deuda con un 50% de quita. Y ya están rondando varios buitres para ver cómo se quedan con la empresa.

Esta empresa tiene  dos grandes plantas de crushing, una en San Lorenzo y otra en Avellaneda, que procesan 21 mil toneladas de granos. Es una empresa equivalente a los Urquía, cuya radiografía hicimos en el programa anterior. Almacena 1 millón trescientas mil toneladas de granos al año. Además tiene el 33% de las acciones de Renova, que fue comprada por Glencore de los suizos. Ahora Glencore está ofreciendo 350 millones de dólares por esta parte de las acciones de Vicentin.  Entonces, si el Estado actúa rápido puede quedarse con esta gran empresa de los Vicentin y con esa parte de Glencore. El juez fijó el 19 de junio como fecha tope para que se consoliden las deudas y el 18 de diciembre para el informe final.  O sea que se está a tiempo.

Se van produciendo distintos movimientos, por ejemplo, en Las Varillas, Córdoba, donde hay un gran movimiento de chacareros sobre la base que golpean sobre los corredores de acopio. Vicentin trabajó mucho con lo que se llama “corre acopio”, no con las acopiadoras tradicionales sino con personajes que recorrían los pueblos y ofrecían la compra. Lo que van viendo los chacareros en el caso de Las Varillas  es que estos “corre acopio” a su vez aprovecharon la movida porque no todo se lo entregaron a Vicentin y están sin cobrar, sino que otra parte se lo habían entregado a otras empresas como Molinos o Bunge, pero a los chacareros no les paga. Así que ahí hay una gran movida de este tipo.

Esto lo relaciono a otro tema. Se plantea el retraso en la llegada de alimentos a una gran parte de la población y yo ya planteé el tema de la faena de carnes. En mayo la faena de carne creció un 7, 5% y se faenaron 1 millón ciento sesenta mil animales. De enero a mayo la producción creció un 6% y la exportación creció un 20%. El primer frigorífico exportador es Friar, de Vicentin. Es decir, que esos temas están asociados y se imponen medidas necesarias para superar la pandemia, medidas inmediatas para un pueblo que se aferra y está dando una lucha muy organizada, mostrando un grado de organización muy elevado de protagonismo para superar esta situación de pandemia pero que sufre hambre. Entonces, sin una Junta Nacional de Granos y de Carnes, estos temas no se pueden resolver. Claro, el empresario se acomoda también a la situación y a las leyes que pone el Estado; si el Estado no pone un rumbo de carácter nacional fuerte, naturalmente se despliega para el lado de la ganancia fácil o van a negociados vaciadores como este que hizo la familia Vicentin.

Hay también un proyecto del diputado Giustiniani y Del Frade con otros diputados de Santa Fe, que apoya Lozano, Pino Solanas, de hacer de Vicentin una empresa de carácter nacional con gestión de las cooperativas –no gestión estatal-, y uno de los grandes que quedaron colgados acá es ACA, la cooperativa vinculada a la Federación Agraria que quedó con un muerto de 100 millones de dólares. Entonces, si actúa el Banco Nación, si actúa el Estado, si actúa ACA y si se actúa en forma concentrada puede quedar esta empresa como una empresa testigo del comercio exterior, porque es una empresa que tiene el 9 % de la exportación de granos y aceites y fortalecer junto con ACA y el sector cooperativo una gran presencia de carácter nacional en ese comercio, por lo menos si no vamos a una medida más profunda como la Junta Nacional de Granos y Carne.

Estos son los temas que la pandemia deja al descubierto y que me parece importante fijar rumbos en esta situación.

De Renzis. Hay que aportar ideas y tener cierta insistencia para que aquellos que tienen el poder de turno se den cuenta de la imperiosa necesidad de privilegiar algunas cosas. Estamos frente a una situación internacional de cambio, y en esta situación una de las cosas que la Argentina tiene que resguardar es su producción de alimentos porque va a ser lo más requerido.

Arnoldo Gómez. Por supuesto. Voy a contar lo que hizo Sarmiento cuando fue la epidemia de la fiebre amarilla. Cerró toda la ciudad de Buenos Aires, él se fue a Mercedes. Tuvo tres embates en distintos años la fiebre amarilla. Y la idea fue que acá lo que importa es el ciclo exportador.

Se está discutiendo qué se pone en producción y qué no. Ese es el debate, no es que hay cuarentena sin producción. En la cuarentena se orienta una producción. Si lo que se produce es carnes y alimentos, y se aumentó un 20% la exportación de carnes que fueron 800 millones de dólares, o sea, una décima parte de lo que el Estado emitió para superar la pandemia, hay medidas de fondo que hay que imponer tanto en el comercio como en la producción para salvaguardar los intereses nacionales del Estado y el pueblo argentino.