INVESTIGAR Y EXPROPIAR VICENTIN

La lucha contra la pandemia sigue siendo lo principal. Dejó en evidencia la magnitud de la precariedad social de millones en todo el país. Crece la disputa sobre quién paga la crisis sanitaria, social y económica que padecemos. La justa propuesta de intervención y expropiación del Grupo Vicentin ha desatado una furiosa reacción de poderosos sectores reaccionarios. Vamos por una gran campaña financiera del PCR.

1. La batalla principal es contra la pandemia

Sigue la pandemia en nuestro país. Superamos los 43.000 contagiados y los 1.000 fallecidos. Hace tres meses el gobierno decretó, acertadamente, medidas de aislamiento frente al coronavirus. En este tiempo tomó medidas correctas pero insuficientes. El papel de todas y todos los que habitan nuestro suelo fue clave. La mayoría de nuestro pueblo acuerda políticamente con la cuarentena. Quiere ser protagonista, busca organizarse y avanzar para que los gobiernos pongan todos los recursos al servicio de la emergencia sanitaria, social y económica que sufrimos.

En los últimos años el pueblo argentino libró grandes luchas uniéndose en las calles y en las urnas contra el gobierno macrista. Entramos en la pandemia con el 40% de personas en la pobreza, se multiplicó la solidaridad y creció la unidad. Los comedores y merenderos en todos los barrios del país, son sostenidos valientemente por miles de compañeros, y sobre todo de compañeras, muchas veces sin ningún tipo de ayuda estatal. Estos hombres y mujeres, así como los que trabajan en la prevención de salud y de la violencia hacia las mujeres, forman parte de la primera línea y peleamos para que se los reconozca económicamente. La organización popular desde abajo es una base para que las masas avancen en no delegar en pocas manos las decisiones.

La pandemia avanza en el AMBA, en número de contagios y de muertos. Allí se concentran más del 93% de los casos de todo el país. Quedó al desnudo la crítica situación del sistema de salud. En medio de esta situación, muchas provincias argentinas entran en otra fase de la emergencia sanitaria, con aperturas de actividades industriales y comerciales, y con idas y vueltas por nuevos brotes de covid19, y por las especulaciones políticas por parte de algunos gobernadores.

2. Vicentin, la deuda y la soberanía

Alrededor de la intervención y la justa propuesta de expropiación del Grupo Vicentin se está librando una de las peleas centrales por quién paga la crisis. Los defensores de mantener un mercado agroexportador en manos de monopolios imperialistas y poderosos oligarcas, están desplegando una batería de argumentos, desde los más burdos a los más ladinos y sutiles. Han desplegado una inmensa campaña a través de los medios de comunicación del sistema. No hay que subestimar esta campaña que se monta en la división social, política y cultural que existe en nuestra sociedad.

Vicentin, que fue el principal aportante a la campaña electoral de “Juntos por el cambio”, tuvo un fraudulento manejo de los multimillonarios créditos obtenidos durante el macrismo; (créditos en forma ilegal como los 18 otorgados en 28 días por el Banco Nación macrista solo en noviembre de 2019, cuando ya había perdido las elecciones). Sumado a eso, la superexplotación que hacen con sus trabajadores como los de la Algodonera Avellaneda de Santa Fe, que están en lucha porque le pagan 100 pesos por hora y 10 pesos por antigüedad; y el no pago de las cosechas entregadas por cientos de productores agropecuarios. Es fundamental su expropiación, no sólo para garantizar las fuentes de trabajo y resolver las estafas a los productores, sino para el desarrollo soberano de nuestra Nación. La pelea por nuestra soberanía en este caso pasa por tener una empresa pública que industrialice y comercialice para el mercado interno y la exportación de los agroalimentos y subproductos que procesa.

Esto es lo que espanta a los monopolios imperialistas y sus socios oligárquicos, que son los impulsores de las marchas que encabezan sectores afines al macrismo y otros, y de las maniobras mediáticas, judiciales y legislativas con las que tratan de empantanar la intervención al Grupo Vicentin.

Fue importante en la campaña de apoyo a la intervención y la expropiación el acto multisectorial realizado en Rosario, donde participaron, entre otros, la CCC, la Agrupación de Trabajadores René Salamanca, Federación de Aceiteros, Dragado y Balizamiento, la CATT, el PCR e integrantes de Federación Agraria. También hubo un banderazo a favor de la intervención estatal en Vicentin y por el impuesto a las grandes fortunas en Río Negro, el Día de la Bandera. El 24 de junio los Cayetanos (Mov. Evita, CCC y Somos Barrios de Pie) realizan una gran jornada de lucha en todo el país en apoyo a la intervención y expropiación de Vicentin. La modalidad de la jornada tendrá en cuenta la situación de la pandemia en cada lugar, para no exponer la salud de las compañeras y compañeros.

El gobierno nacional volvió a prorrogar el vencimiento de las negociaciones con los tenedores privados de bonos argentinos bajo legislación extranjera, con los que busca un acuerdo. Entendemos que es imprescindible abordar el tema de la deuda pública en su totalidad y, junto a la necesaria investigación de su legitimidad, suspender todos sus pagos y reprogramar sin intereses todos los vencimientos de bonos de la deuda pública nacional, provinciales y municipales y de las letras del Banco Central y demás bancos nacionales y regionales, respetando las tenencias de pequeños ahorristas.

3. Crece el protagonismo popular en Argentina y el mundo

En varios sectores de la industria y el comercio confluye la pelea contra la pandemia y en defensa de la salud de los trabajadores, con las paritarias, ya que muchos acuerdos vencieron entre abril y mayo. En gremios como la Alimentación se comenzó un plan de lucha de dos horas por turno en las empresas y rápidamente el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria. También reclaman por la apertura de negociaciones paritarias los trabajadores de la industria del gas, entre otros. Se multiplican los reclamos contra los despidos, suspensiones, cierres de fábricas y rebajas salariales en todo el país. Siguen la pelea por su reincorporación los obreros del frigorífico Penta de Quilmes. Los obreros de Firestone de Llavallol manifestaron porque la empresa los hace trabajar pese a los contagios de coronavirus.

El gobierno se equivoca con la decisión de pagar en cuotas el medio aguinaldo a los estatales con salarios mayores a $80 mil. A esta decisión se están sumando gobiernos provinciales y municipios, lo que ha provocado la justa reacción de las trabajadoras y trabajadores estatales y docentes, la mayoría de cuyos gremios se ha pronunciado contra esta medida.

Una muestra más de cómo resuelven los monopolios sus problemas es la reciente decisión de la empresa de aeronavegación Latam, de cerrar su filial argentina. Esto implica cancelar todos sus vuelos de cabotaje, y deja a más de 1.700 trabajadoras y trabajadores al borde del despido.

Las clases dominantes se escandalizan con la expropiación de Vicentin y el impuesto a las grandes fortunas impulsado, entre otros, por nuestros diputados Juan Carlos Alderete y Verónica Caliva. Ellos tratan, todos los días y de mil maneras, que la crisis la sigamos pagando los trabajadores y el pueblo con hambre, desnutrición, bajos salarios y desocupación.

La mayoría del pueblo argentino, que viene siendo el gran protagonista en esta lucha contra el Covid 19, quiere que de una vez por todas paguen los que se la llevan en pala y que fueron los grandes beneficiarios de la política del macrismo. A eso apostamos los comunistas revolucionarios.

En medio de esta pandemia, en Argentina y en todo el mundo crece la rebeldía de las masas. En la semana que pasó hubo nuevamente masivas marchas en Estados Unidos contra el racismo, la represión y el desempleo. En Francia, Italia, España y otros países de Europa salieron a las calles con sus reclamos los trabajadores de la salud, incluso con enfrentamientos con la policía. También realizaron protestas los trabajadores de la India, y en nuestro continente todos los días vemos nuevos sectores que se suman a la lucha.

Esto se da en medio del crecimiento de la disputa entre las grandes potencias imperialistas. El presidente de Estados Unidos planteó el 19 de junio que una ruptura comercial con China “está entre sus opciones”, acusando a China por los enfrentamientos en la frontera con la India en la región de Xinjiang. El gobierno imperialista de Xi Jinping contestó que Estados Unidos usa esto “como pretexto para interferir en los asuntos internos de China”.

4. Un camino para avanzar

Fue un acierto de línea del Comité Central del PCR tomar la decisión y ponerse a la cabeza de la organización popular para enfrentar la pandemia y el hambre. Por eso impulsamos que las masas sean protagonistas de las luchas económicas, sociales y políticas, antes de la pandemia, ahora y después. Peleamos la necesidad de multiplicar los comités de barrios jerarquizando la organización de las masas y desde allí lograr que avancen a formas superiores de lucha a través de su propia experiencia

Peleamos para fortalecer el trabajo de frente único en los distintos ámbitos de trabajo, estudio y vivienda, en la CCC, la FNC, en el Movimiento Ni un Pibe Menos por la Droga, en el movimiento de mujeres, en particular hoy con los movimientos sociales que conforman los Cayetanos y desde el Frente de Todos.

El protagonismo popular y trabajar con los aliados manteniendo nuestra independencia, es fundamental para conseguir que paguen más los que se la llevaron en pala, para poner todos los recursos del Estado a disposición del sistema de salud, y para avanzar con iniciativas que garanticen pan, trabajo, tierra, techo, educación y salud para todas y todos.

Decimos claramente que la base de esta crisis está en las cadenas que sostiene este Estado opresor para garantizar la dependencia a los imperialismos y el latifundio oligárquico que condena al atraso a las grandes mayorías, en beneficio de unos pocos. No creamos “ilusiones” en que los sufrimientos del pueblo se pueden resolver sin romper esas cadenas. Afirmamos la necesidad de la revolución de liberación nacional y social.

Con este objetivo peleamos para que el PCR y su JCR sean conocidos y reconocidos por las masas en todo el país. Acumular fuerzas es arraigar al comunismo revolucionario entre los obreros, los campesinos, los originarios, los estudiantes, los intelectuales, profesionales y todos los sectores populares.

En esa pelea por la acumulación de fuerzas revolucionarias ponemos hoy como tarea central la realización de una exitosa campaña financiera que nos permita jugar con audacia e independencia política nuestro rol.