Unir las luchas en un paro nacional

Unir las luchas en un paro nacional

Unir las luchas en un paro nacional

La crisis se agrava, y el gobierno K, los monopolios y los latifundistas la descargan sobre los trabajadores y el pueblo.

1. Estamos mal y vamos peor

Cada día suspende trabajadores o cierra alguna empresa. El lunes 11 fue la imprenta de capitales yanquis Donnelley (en Escobar, Buenos Aires), que dejó en la calle a 400 obreros.

El gobierno reconoció una caída del empleo del 0,3% (1,1% en la industria, y 1,6% en el comercio, restaurantes y hoteles). Cerraron 320 hoteles solo en la Capital Federal. El gobierno no cuenta los jóvenes a los que no les renuevan los “contratos basura”, ni los que ya no buscan, sin plata para ir a las colas por un empleo o hartos de los rechazos. La construcción cae hace 10 trimestres, este año perdió 20.000 puestos de trabajo. Las suspensiones aumentaron al nivel más alto desde la crisis del 2009.

El desempleo juvenil trepó al 17% según el gobierno, que tampoco cuenta la no renovación de contratos, ni los que dejaron de buscar.

La industria cayó en mayo el 5,3% (datos de la UIA). Las pequeñas y medianas empresas, que representan el 90% del empleo en la economía nacional, denuncian problemas en la cadena de pagos y en el abastecimiento. Autopartistas y metalúrgicas, economías regionales y frigoríficos son las más afectadas. Sus ventas bajaron 9,6% en julio. Van 7 meses de caída de las ventas minoristas, que son alimentos y otras necesidades básicas del pueblo.

La inflación está en el 40% anual. El gobierno K descargó un brutal tarifazo en gas y transporte. Las provincias congelan los presupuestos para los comedores escolares, provocando el hambre de los niños. Las suspensiones recortan los salarios, y en varios gremios, las patronales no cumplen los acuerdos de paritarias. Este año medio millón de familias ya cayó en la pobreza (dato de la UCA).

2. El eje político es la crisis económica y social

La bronca crece por abajo y presiona para un paro nacional urgente. Es lo que forzó al gobierno a tomar algunas medidas: suplementos salariales para los trabajadores de empresas en crisis (RePro), plan Proemplear para jóvenes y adultos “de sectores vulnerables”, y adelantó el anuncio del aumento del 17% a los jubilados, por debajo de la inflación y que se recién cobrarán en octubre. Son medidas muy insuficientes para la gravedad de la situación.

El gobierno K quiere hacer pasar el eje de la situación política por su consigna de “patria o buitres” (ver pág. 3); tanto es así que promueve la candidatura de Kicillof a presidente.

El eje de la política nacional es el agravamiento de la crisis económica y social que la política K y el bloque dominante siguen descargando sobre los trabajadores y el pueblo. La presidenta y su ministro de Economía son los principales responsables de ese agravamiento de la situación económica y social, entre otras cosas, por ser “pagadores seriales” de deudas (muchas de ellas ilegítimas) por 190.000 millones de dólares, y por confiar en los tribunales de Nueva York. Como ahora confía en los tribunales de Londres para los acuerdos con China, país cuya “calificadora de riesgo” colocó a la Argentina en default, igual que las yanquis. Y el gobierno es responsable, también, de seguir bloqueando la investigación de la deuda externa, entre otras cosas, porque esa investigación revelaría negociados en los canjes de deuda K.

Los vientos de la economía mundial no vienen a favor como fue del 2003 al 2007. La inflación galopante y la recesión económica se dan, cuando los precios de las exportaciones argentinas cayeron un 20% (en 12 meses), crece el déficit de la balanza de pagos, crece el déficit financiero del presupuesto nacional por los pagos de deuda y las importaciones de combustible que provoca la crisis energética, que sigue agravándose. Un “consejero” de Néstor K y luego de Cristina K, Mario Blejer, dice que “la situación financiera internacional es inestable y se encamina a otra crisis” (ver pág. 3).

3. Urge un gran paro nacional activo multisectorial

Luego del masivo paro, continúa la lucha de los docentes de Buenos Aires con un nuevo paro, convocado por las seccionales de Suteba combativas críticas de la conducción del gremio. Sigue la lucha docente en varias provincias, y los agrupados en la Conadu (H). Siguen las luchas en autopartistas y otras empresas con despidos y suspensiones.

Al cierre de esta edición se avanzaba en las negociaciones para poner fecha y decidir la modalidad del paro nacional. El gobierno K no le aflojó ni un tranco de pollo a la CGT colaboracionista, pese a que los trabajadores de varios de los sindicatos que la integran están a la cabeza de las suspensiones y despidos. Varios de esos jerarcas propatronales, como Pignanelli, trabajan con sus patrones para provocar, en sus afiliados, el miedo a ser despedido. También, para hacer pasar los recortes de salario por las suspensiones y el incumplimiento por las patronales de cláusulas firmadas en paritarias.

Garantizar el próximo paro exige trabajar en cada sección, y en cada lugar de trabajo, particularmente en las grandes empresas, en los cuerpos de delegados y sindicatos de base, para unir por abajo a los trabajadores, y para que desborden a los dirigentes carneros. Instalar el paro en la calle, en las redes sociales y en los medios, discutirlo en las organizaciones de desocupados y jubilados, y llevarlo a las masas campesinas, originarias, estudiantiles y populares para garantizar la multisectorialidad.

4. Pasos adelante

Frente a política K de ajuste, entrega y represión, y a la oposición publicitada del sistema que se alinea en el liberalismo ortodoxo, es un gran paso adelante la constitución de un amplio frente de fuerzas sociales y políticas, y personalidades, por el no pago de las deudas ilegítimas y la exigencia de su investigación, y la defensa de los recursos nacionales. De ahí la importancia de trabajar por una exitosa primera jornada de difusión de sus propuestas, el 14/8.

Otro gran paso adelante ha sido la presentación de la Junta Promotora Nacional del PTP, avanzando en el último tramo de su personería nacional, en marcha a la realización del gran acto nacional. Es un estímulo para reforzar el trabajo por la personería en cada provincia y fogonear la construcción de los frentes en cada distrito y nacionalmente.

El ejemplo de la multisectorial por el no pago de las deudas ilegítimas y la defensa de los recursos nacionales, es una muestra de que se han ampliado mucho los torrentes sociales y políticos que buscan confrontar con la política K de ajuste, entrega y represión, y rechazan las propuestas neoliberales.

El camino de unir a los afluentes que buscan una salida popular, es la base para coordinar fuerzas frente a las tormentas sociales y políticas que puede generar la creciente inestabilidad política nacional, y un mundo en el que, a la crisis económica y social (Italia entró en recesión, el Espirito Santo, el mayor banco de Portugal, está en quiebra, para nombrar solo los últimos hechos), se une el agravamiento de los factores de guerra. Israel aumentó un 400% el gasto de la industria bélica para su genocidio al pueblo palestino. Estados Unidos volvió a agredir a Irak y Obama anunció que no tiene fecha de finalización. Son varios los centros de estudios estratégicos que consideran que es una cuestión de tiempo la participación abierta de Rusia en un conflicto por la partición de Ucrania.

Comentarios

¿Usted compraría un auto de Boudou?

Nadie le compraría un auto usado a Boudou, menos aún una imprenta. Al procesamiento del vicepresidente por el juez Lijo, en la causa por la estafa con Ciccone, se le agregó el del juez Bonadio, por adulterar un auto modelo 92 para estafar a su ex mujer en el juicio de divorcio.

Además, se investiga si en la campaña de Cristina K en el 2007, cuyos principales aportistas fueron droguerías vinculadas con el tráfico de efedrina, hubo lavado de dinero, como habrían demostrado peritos de la Corte Suprema. Capaccioli, el “recaudador” de Cristina, era el encargado de controlar a los laboratorios.

Cristina K, que ordenó a su fuerza que bancara a Boudou en la presidencia del Senado, no puede ignorar que a Boudou se “lo compró” a la derecha oligárquica de los Alvaro Alsogaray, una de las cabezas del golpe de Estado contra Perón en los 50, cómplice de los golpes de los 60 (Onganía a Lanusse), y los 70 (Videla, Viola y Bignone), y proveedora de cuadros en los 90 para la liquidación de las empresas estatales.

Por otra parte, la jueza Servini de Cubría, que identificó al nieto de Estela de Carlotto, procesó a la ex secretaria K de Medio Ambiente Romina Picolotti, por pagar viajes con plata del Estado, y al ex secretario de Drogadicción, Granero, por tráfico de efedrina. También allanó a la AFA, buscando pruebas sobre el negociado del dinero de Fútbol para Todos.

Blejer, Cristina K, y la crisis

Mario Blejer fue jefe de asesores del Banco de Inglaterra, alto funcionario del FMI durante 20 años, nominado para dirigir el Banco Central de Israel, presidente del Banco Central de la Argentina durante la crisis del 2001, consejero económico de Néstor K y luego de Cristina K.

Este monje negro de las finanzas imperialistas, en nota publicada en La Nación, advierte que la receta aplicada por los bancos centrales de los países avanzados “inundaron el mercado de liquidez (dólares, euros, yuanes, etc.)”, lo que provocó “una acumulación de activos de dudosa solvencia”, de lo que concluye que “los efectos colaterales de estas políticas nos ponen al borde de una situación similar a la que originó el colapso”.

Agrega Blejer que los bancos centrales de las grandes potencias “no dejarán que el sistema quiebre… Todos apuestan a que podrán salir antes de los demás. Obviamente, no todos pueden salir antes, y si lo intentan crearán gran volatilidad y un proceso inestable aún peor”. Lo que lo lleva a afirmar que “la situación financiera internacional es inestable y se encamina a otra crisis”, advirtiendo que “no parece que las instituciones existentes estén tomando las medidas necesarias para reducir ese riesgo” (La Nación, suplemento económico, pág. 6).

Siempre es bueno tener en cuenta lo que piensa el enemigo.

Autor:

Ricardo Fierro