Ataque del kirchnerismo al PCR

Ataque del kirchnerismo al PCR

Ataque del kirchnerismo al PCR

Infame artículo sobre camaradas asesinados en la lucha antigolpista

Ataque del kirchnerismo al PCR

El 3 de agosto la revista kirchnerista Miradas al Sur continuó su zaga sobre los crímenes de la CNU con una nota titulada “El fusilamiento de cuatro chinos”, firmada por Daniel Cechini y Alberto Elizalde Leal. Allí habla sobre el asesinato de los camaradas Ana María Cameira, Herminia Ruiz, Carlos Polari y David Lesser. 

El 12 de mayo de 1975 había sido detenido Horacio Micucci. El día 13, mientras pintaban por su libertad, los cuatro camaradas fueron secuestrados en La Plata y, esa misma noche, asesinados en Berisso.
Ya nos habíamos referido a una nota anterior de esta revista, sobre el asesinato de Enrique Rusconi, en el mes de febrero (ver hoy 1506). Ahora los autores, dejan de lado el tono periodístico para caer en una provocadora descalificación sobre el Partido Comunista Revolucionario.
Los autores plantean “el Comité Central del PCR había bajado una consigna delirante”, en referencia a nuestra posición antigolpista. En realidad nos acusan de defender el gobierno de Isabel Perón contra el golpe y, para descalificar nuestra posición, le agregan que defendíamos a López Rega. Un argumento mentiroso que armaron los servicios golpistas y que repitieron hasta el hartazgo partidos impulsores del golpe videlista como la dirección del Partido “Comunista”, que trabajó primero para el golpe y después colaboró con la dictadura violovidelista. Quizás lo olvidan porque hoy comparten con ellos su fe cristinista.
También dicen que “los autores de esta investigación no han obtenido información alguna que permita sostener la hipótesis de que en esos grupos de tareas hubiera asesinos pro rusos o pro yanquis. La verdad es mucho más sencilla: eran fachos, culatas, lúmpenes y policías al servicio del terrorismo de Estado del ‘gobierno democrático de Isabel y López Rega’”.
Es llamativo que los autores, que se cansaron de decir que la CNU era dirigida por el gobernador Calabró e inteligencia del ejército, digan ahora que a nuestros camaradas los fusilaron por “chinos”, y no por luchar contra el golpe.
Plantean continuidad entre el gobierno del Gral. Perón, Isabel y el golpe fascista. Para ellos lo mismo es Calabró, que fue felicitado por Videla e hizo una recepción para entregarle el mando al gobernador golpista general Sigwald, que Isabel Perón, que estuvo presa 6 años.

La lucha contra el golpe de Estado

A la muerte del general Perón, en 1974, los acontecimientos se precipitaban y la política argentina se polarizaba entre los que preparaban el golpe de Estado y los que se oponían. Entre los que preparaban el golpe no estaban solamente los yanquis, enemigo conocido y odiado por nuestro pueblo. Actuaba también activamente como golpista otro sector que tenía detrás a URSS, la nueva superpotencia imperialista que había emergido en el mundo y buscaba avanzar en su disputa con los yanquis. Producto de la restauración capitalista en la URSS, esta había dejado de ser una “amiga de los pueblos” como decía Firmenich, para convertirse en una nueva potencia imperialista que acechaba nuestra patria. Esta corriente pro-rusa era encabezada por Lanusse, Videla, Viola, Gelbard; dirigía lo principal del Ejército y tenía una penetración importante en la economía, en los gremios, en los partidos políticos, etc.
El Comité Central del PCR caracterizó al gobierno de Isabel Perón como un gobierno débil y heterogéneo, reformista, que practicaba una política internacional tercermundista. Un gobierno de burguesía nacional que tenía sectores profundamente reaccionarios en su seno como López Rega, Ottalagano, Ivanisevich, así como al sector prosoviético que encabezaba Gelbard. 
Y señaló que ese gobierno no era el enemigo principal a golpear. El enemigo principal era el operativo golpista que se había puesto en marcha para garantizarse el dominio de la Argentina y acabar a sangre y fuego con el auge de luchas obreras y populares abierto con el Cordobazo.
Desde noviembre de 1974 nuestra consigna fue “No a otro ’55. Junto al pueblo peronista, contra el golpe proyanqui o proruso, para avanzar en el camino de la revolución”. El Partido tuvo la valentía de llevar esa posición a las masas en el frigorífico Swift, en el Astillero Río Santiago, Propulsora, en el campo, la universidad, etc. Todavía en La Plata son recordadas las solicitadas del PCR en el diario El Día y las pintadas denunciando las bandas golpistas al servicio del gobernador Calabró.
Fue por denunciar públicamente a la Unión Soviética como imperialista y desenmascarar a quienes ya desde 1974 jugaban abiertamente para el golpe, como el gobernador Calabró y el sector violo-videlista del Ejército, que estos “fachos”, “culatas”, de la CNU asesinaron y persiguieron a los militantes del PCR.
A favor o en contra del golpe pasó a ser la divisoria de aguas en la política argentina. Parece que los autores de esta revista, por sus posiciones, estuvieron del lado equivocado. ¿Hubo algo más de derecha en ese momento político concreto que haber estado a favor del golpe?

Que fue la CNU

La CNU en 1974, cuando comienza la cuenta regresiva para el golpe de Estado, se convirtió en un grupo parapolicial comandado por la policía del gobernador Calabró, a través del comisario Garachico, y coordinando con inteligencia del Ejército, a través del Tte. coronel Mario López Osornio, y el jefe del Regimiento 7, coronel Presti.
Asesinaron a nuestros camaradas del PCR; al intendente de La Plata Rubén Cartier que estaba organizando una reunión de intendentes y gobernadores para enfrentar el golpe; asesinaron estudiantes, obreros, militantes y luchadores populares. Fuera cual fuera su posición política, a todos ellos rendimos homenaje y haremos lo que esté a nuestro alcance para que los asesinos se pudran en la cárcel.

Sobre los “investigadores”

Los autores no han entrevistado a ninguno de los familiares de los asesinados, ni a nadie del PCR. Sin embargo han tenido “rigor periodístico” para decir los nombres de quién participó en cada uno de los asesinatos, como por ejemplo en el de Guillermo Gerini, donde cuentan en detalle quiénes lo acribillaron, siendo que no hubo testigos, salvo los ejecutores. La información no la han buscado del lado de las víctimas, pero les creen ciegamente a los victimarios “arrepentidos”. O sea que sus fuentes anidan en los servicios de inteligencia K. Incluso en un párrafo dan como uno de los asesinados a Horacio Micucci, no sabemos si es un error o un mensaje.
Su denuncia cierra en el gobierno de Isabel Perón, posiblemente porque tienen que cubrir a inteligencia del Ejército, donde anidaron sus jefes como el general Milani, criado en esa cueva del violo-videlismo que fue el 601 y al que estos supuestos “progres” encubren.
La provocación arranca en el título, donde dicen “fusilamiento de cuatro chinos”, parece una ironía cuando su gobierno K nos ata al imperialismo chino con convenios entreguistas que son comparables a los del pacto Roca-Runciman con el imperialismo inglés en 1933, usando la misma doctrina de “comprar a quien nos compra”. Justamente ese mismo argumento usó el videlismo para justificar los convenios con la URSS durante la dictadura fascista.

De quebrados y quebradores

En los años de la dictadura se llamaba “quebrados” a aquellos detenidos a quienes se los doblegaba con la tortura. Con el kirchnerismo conocimos un nuevo tipo de quebrados, los quebrados por el dinero del Estado, que de pronto olvidan sus convicciones y son justificadores de lo injustificable. Es larga la lista, en algunos casos dolorosa.
Para estos medios, como los del grupo Spolsky al que pertenece esta revista, no importa que Milani tenga las manos manchadas con sangre, que los hermanos originarios sean marginados y asesinados en Chaco y Formosa. Callan frente al hambre y la entrega, justifican que se ahoguen las protestas con represión, se apoyan en dirigentes traidores fascistas como Pignanelli y agentes de los servicios como Gerardo Martínez. Son todos parte de la “corte” de Cristina. Para defender la política reaccionaria del gobierno K ponen en el blanco a los que, como el PCR, seguimos luchando contra la impunidad de ayer y de hoy.
Si hay quebrados es porque hay quebradores, que son los que aplican esta política de ajuste, hambre, entrega y corrupción, y creen que pueden engañar al pueblo con un su relato mentiroso. Hoy traen a la discusión hechos ocurridos hace 40 años para tergiversar la historia y lavar sus culpas. El PCR fue el único partido que como tal luchó contra el golpe de 1976, como lo reconoce el Papa Francisco en el libro “El Jesuita”. Tanto odio se explica porque nuestra posición los deja en evidencia.
La vida demostró que para el pueblo argentino no había nada peor que el golpe de Estado. Levantamos con orgullo la lucha antigolpista, y jamás vamos a permitir que la memoria de los camaradas que dieron su vida en semejante gesta sea ensuciada por los perritos falderos de Cristina y Milani.