1. Diez puntos para el ajuste y la entrega

El plan de Macri es más hambre y más pobreza

El gran paro nacional del 30/4, con grandes actos en todo el país, mostró la bronca que crece en el pueblo: fue un duro cachetazo al gobierno macrista. Y las innumerables ollas populares del 1° de Mayo, impulsadas por gremios y fuerzas sociales, mostraron el hambre que crece imparable en las familias de desocupados, jubilados y grandes sectores de las capas medias castigadas por el ajuste. Con el hambre y la pobreza, cada vez más niños dejan de ir a la escuela porque no tienen ni zapatillas y crecen las muertes por hambre, y brotan la tuberculosis y demás enfermedades a causa de la desnutrición.

Macri es responsable de esos sufrimientos.

Ahora el gobierno lanzó una propuesta de 10 puntos para un pacto de gobernabilidad, convocando a la oposición: un cambio notable después de más de 3 años de sordera.

Macri hace la convocatoria después del cachetazo del 30/4 y de las voces de alarma de los usureros imperialistas: “la Argentina está en la cornisa, crece el temor a un default (cesación de pagos)”, dice el diario de los usureros Financial Times.

Los 10 puntos de Macri parecen escritos en las oficinas del FMI. Con un lenguaje engañoso, tramposo, se hace cargo de las exigencias de la usura imperialista que le presta dólares para tapar que el país está en cesación de pagos, y esos usureros se llenan los bolsillos con cada suba del dólar y con los brutales intereses de los bonos de deuda que emite el gobierno.

Veamos las medidas. Que el Banco Central garantice la continuidad de esa timba financiera. Entrada libre para las exportaciones extranjeras. Son dos medidas claves contra el trabajo, la industria nacional y las economías regionales. Reforma laboral que precarice el trabajo y siga hachando los salarios; y otra reforma previsional que suba la edad de las jubilaciones y vuelva a recortar los haberes: son dos medidas que provocarán más hambre y más pobreza. Un humillante compromiso de pagar la deuda externa, y de los usureros internos, a costa de más hambre, más pobreza, y más liquidación del trabajo y la producción nacional.

 

2. Un plan para dividir a la oposición

Con los 10 puntos Macri intenta lograr su reelección

La convocatoria del gobierno a un pacto de gobernabilidad es una nueva operación política macrista para dividir a la oposición gremial, social y política. Sobre todo al peronismo, como denunció Moyano frente al allanamiento del sindicato de Camioneros. Las intrigas, las operaciones de inteligencia, represivas, judiciales, abarcan a todas las fuerzas opositoras, especialmente aquellas que trabajan para unir a la oposición y derrotar a Macri en las calles y en las elecciones.

Frente a la bronca y el malhumor crecientes, Macri necesita dividir a la oposición para lograr su reelección. Por eso, con los 10 puntos, trata de recuperar la iniciativa política, después del cachetazo del 30/4 y el 1°/5. Trata de imponer un eje de discusión que esconda el verdadero debate nacional: las crisis social y económica, y sus consecuencias, el creciente “repudio a Macri” y “el caldo de cultivo del voto castigo”, que ya no puede tapar la prensa del sistema.

Además, con las 6 derrotas seguidas en las elecciones provinciales, se agravó la crisis política de Cambiemos: sus candidatos en las provincias buscan despegarse del frente macrista. También se agrava la interna del radicalismo, con sectores que quieren sumarse al proyecto de Lavagna, y otros, como el gobernador mendocino Cornejo, que proponen que Alternativa Federal (Massa, Pichetto, Urtubey, etc.) se incorpore a Cambiemos.

La crisis de Cambiemos tiene que ver con las “preocupaciones” de grupos dominantes del poder que, ante el retroceso político de Macri, buscan asegurarse con un plan B (o un plan V, con la V de Vidal, la gobernadora bonaerense). Son planes que cambian las caras para que se mantenga la misma política macrista.

 

3. Un duro cachetazo a Macri

El paro nacional abrió el paso a un plan de lucha. La situación es buena para arrancarle al gobierno conquistas.

El paro nacional del 30/4, con los actos masivos y la jornada de ollas populares del 1° de Mayo, fueron un duro golpe a Macri y su política. Se garantizó con un gran esfuerzo de gremios, organizaciones sociales y populares. En todos los lugares, los oradores se comprometieron a la continuidad del plan de lucha.

Al sector de la CGT que carnereó el paro no le fue bien. Más de 70 CGT regionales fueron parte de la medida de lucha, así como gran parte de los choferes de la UTA, seccionales de la UOM y de muchos otros gremios. La confluencia y coordinación se dio por encima de las direcciones carneras.

El paro tuvo la activa participación de la CCC, la CTEP y Somos Barrios de Pie, también de las CTA con los gremios que la integran, y los jubilados y mayores del MIJP-CCC. Participaron numerosas organizaciones campesinas, fuerzas políticas, y una gran masa de mujeres y jóvenes.

Fueron insignificantes los disturbios, que olían a “servicios” macristas, y a mostrar el aparato represivo, para el que no ahorran en gastos. En cada protesta, siempre aparece un grupo funcional a Macri con el que tratan de tapar la masividad del pueblo en las calles.

Se llegó al paro nacional con un reguero de luchas en todo el país. Con las enormes marchas y actos del 24/3 en todo el país. El 28/3 se movilizaron los jubilados del MIJP. El 30/3, el 27/4 y el 10/4 se reunió la Comisión Organizadora del 34 Encuentro Nacional de Mujeres en La Plata. El 2/4 hubo actos, vigilias y marchas de los veteranos de Malvinas junto al pueblo, en el Chaco, Salta, Tucumán, Bahía Blanca, La Plata, el ARS, Mar del Plata, Quilmes, Entre Ríos, Rosario y la Capital Federal. El 4/4 se movilizaron gremios del Frente Sindical, las CTA y los Cayetanos. El 13 y 14/4 se realizó el Plenario Nacional de la agrupación René Salamanca de estatales, hubo plenarios de docentes, obreros rurales y metalúrgicos. El 18/4 protestaron los trabajadores de la ciencia y la tecnología. El 23/4 hubo un frutazo en la Plaza de Mayo.

Por delante está el 7 y 8/5, el Foro Nacional por un Programa Agrario, Soberano y Popular. El 9/5, una nueva jornada nacional de los Cayetanos. Y en mayo se cumplen 50 años de las grandes puebladas: el 15 el Correntinazo, el 21 el Rosariazo y el 29 y 30 el Cordobazo.

 

4. Derrotar a Macri en las calles y en las elecciones

Conquistar un gobierno de emergencia

Construir un gran frente que derrote a Macri en las calles y en las elecciones, es la gran tarea de las fuerzas populares, patrióticas y democráticas. No es fácil articular por reivindicaciones con la lucha política electoral.

El gobierno y los medios de comunicación del sistema, siembran confusión sobre la realidad del escenario político. Dicen que “Macri ya fue” y que “Cristina ya ganó”. Usan esta prédica para contener a los que ya no quieren votar a Macri, pero tampoco quieren volver a un gobierno kirchnerista.

Tratan de generar un triunfalismo en las fuerzas opositoras, que alienta los sectarismos y las ambiciones personales por los cargos. Macri hace todo lo que puede para dividir a la oposición.

La demora de sectores kirchneristas en la construcción del frente no contribuye a la unidad necesaria que garantice la derrota del macrismo. Y a establecer el programa de un gobierno de emergencia, que dé respuesta a las urgencias y necesidades del pueblo, disponiendo todos los recursos para afrontar esa situación dramática.

Eso es posible. Frente a una deuda pública fenomenal, no hay otro camino que suspender el pago, como se hizo en el 2001. Suspender el pago para investigarla, pagar la que es legítima (como los 500 millones de dólares que se deben a Bolivia por el gas que nos vende), y no pagar la que es ilegítima, usuraria u odiosa, es decir, inconstitucional, porque no fue aprobada por el Congreso Nacional. Además, se debe poner en primer lugar el trabajo y la producción nacional, la defensa de los recursos naturales, el manejo del comercio exterior, entre otras medidas.

Son medidas que requieren recuperar la soberanía nacional, que el macrismo ha entregado al someterse al FMI y varios imperialismos.

 

5. Pasos en la construcción del frente

Red por Argentina, el PTP, el Evita, Somos y Seamos Libres, luchan por la unidad opositora contra Macri.

El PCR y el PTP vienen trabajando activamente para la unidad de las fuerzas que confluimos en los llamados Cayetanos. Una fuerza que creció en la lucha en las calles contra la política macrista de hambre, desocupación y precarización del trabajo: la CCC, la CTEP y Barrios de Pie. Las principales fuerzas de esa confluencia, la CCC, el Movimiento Evita y Somos Barrios de Pie, primero confluyeron con la CGT y las CTA, y en el último período, ocuparon el lugar que dejó vacío el sector cegetista conciliador con el gobierno, como dijo Hugo Moyano.

La defensa de los Cayetanos de los ataques macristas, y el crecimiento, es una tarea permanente frente a las maniobras del gobierno para liquidarlos. No solo el macrismo trabaja contra los Cayetanos. También sectores kirchneristas y del PC, y grupos trosquistas funcionales al macrismo con sus ataques al peronismo, a la CCC y el PCR.

El año pasado nació la expresión política de las principales fuerzas de los Cayetanos: En marcha. Estuvo a la cabeza de la lucha contra el acuerdo de Macri con el FMI y los jerarcas imperialistas que manejan el G20, con el masivo acto en la cancha de Atlanta. Mientras otras fuerzas se llamaban a silencio.

Ahora, ante las elecciones, el PTP, el Movimiento Evita, Somos Barrios de Pie, Seamos Libres, tomaron en sus manos la lucha por un gran frente para derrotar a Macri también en las elecciones. Y constituyeron un frente con Red por Argentina, apoyando la precandidatura presidencial de Felipe Solá. El lanzamiento de esa fuerza fue el primer paso unitario hacia ese gran frente antimacrista, y seguimos avanzando, recorriendo barrios, pueblos, ciudades y provincias, para unir a todos los sectores populares, patrióticos y democráticos en ese gran frente que derrote a Macri.

Un frente que plantea una elección interna democrática, en las PASO, para decidir las candidaturas de acuerdo a la proporción de votos, sin el filtro de “pisos”. Y un programa para salir del infierno al que nos condenó la política macrista.

 

6. Fortalecer al PCR

En las calles y en las urnas, trabajamos para acumular fuerzas.

Las elecciones provinciales y el acercamiento de las fechas de cierre de los frentes y las listas de candidatos, todo contribuye a un aceleramiento vertiginoso de la política. El pueblo discute, delibera en todas partes. Crecen la bronca y el malhumor de los que quieren acabar con el infierno macrista, reclaman la unidad opositora, y discuten, o se preguntan, cómo salir de este infierno.

Desde el PCR y el PTP, trabajamos con el esfuerzo de miles de luchadores, como se vio en el gran acto de All Boys por el 50 Aniversario del PCR. Seguimos en las calles, y participamos en ese gran debate del pueblo. Nos proponemos abrir 1.000 locales del PTP, en una pieza o un tinglado de los compañeros o amigos. Y el 25 de Mayo, la fecha patria, vamos a los barrios o las plazas con nuestro programa y la candidatura del presidente del PTP, Juan Carlos Alderete, a diputado nacional por Buenos Aires, junto a los candidatos de cada lugar.

En las calles y en las urnas, trabajamos para acumular fuerzas. Somos conscientes de que la situación desesperante que viven el pueblo y la patria, y el poder que mantendrán los sectores oligárquicos e imperialistas, además de un gobierno de emergencia, exigirá el más amplio despliegue de la unidad y la lucha de los trabajadores, los campesinos y chacareros, los originarios, las mujeres, los jóvenes, los intelectuales, los artistas, los profesionales, la burguesía nacional, etc.

Trabajamos para que la prensa llegue a más manos, de amigos, compañeros de trabajo o vecinos. Preparamos la campaña financiera, porque solo recibimos plata de los aportes de los compañeros y amigos. Peleamos para que cada organismo del partido discuta la política, participe en la discusión de las masas y ofrezca la afiliación al PCR: el Partido de Otto Vargas.

Por delante tenemos tiempos tormentosos. Con las fuerzas de la reacción trabajando para perpetuar su poder, y las fuerzas populares, patrióticas y democráticas peleando, en las calles y las urnas sus urgencias y necesidades. Debemos estar preparados para que esas tormentas abran un camino para acabar con la dependencia y el latifundio oligárquico, y el poder que los sostiene. Como los patriotas de la Revolución de Mayo de 1810, decimos: ¡Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo! ¡Vamos por la patria nueva!

 



Fuera los imperialismos de Venezuela y América Latina

Que el pueblo venezolano decida su destino

Las elecciones presidenciales de nuestro país se dan en medio de una dura disputa, en América Latina y el mundo, entre potencias imperialistas.

Trump, el presidente de Estados Unidos, amenazó con aumentar los aranceles a las importaciones desde China, con lo que provocó una caída de las bolsas de valores y la suba del dólar en todo el mundo. La medida del gobierno yanqui amenaza cerrar una etapa de negociaciones entre dos potencias. La debilidad financiera de la Argentina, prisionera de los dictados del FMI, provocó una nueva suba del dólar, que traerá más inflación.

Acaba de fracasar un levantamiento cívico militar en Venezuela, apoyado por los yanquis.

Venezuela sufre las amenazas militares de Estados Unidos y del gobierno brasileño de Bolsonaro, la presencia militar rusa y económica de Rusia y China. En las conversaciones entre los dirigentes de esas potencias se negocia sobre nuestro hermano latinoamericano como si fueran sus dueños.

La situación de Venezuela es muy grave, y la política de Macri de entrometerse en la situación de ese país, acompañando a los yanquis, es repugnante.

Trump amenazó a Venezuela y también a Cuba. Quiere recomponer su dominación en Latinoamérica a la que considera el patio trasero de Estados Unidos, mientras que sus rivales, Rusia y China, principalmente, se atrincheran defendiendo sus intereses en los países que ganaron terreno. Es en ese escenario que se desarrollan las elecciones en la Argentina, con los yanquis abriendo la mano del FMI para sostener a Macri, con una deuda impagable, a la que el gobierno argentino, con sus 10 puntos, se compromete a pagar a costa del sudor y la sangre del pueblo.

 



 Según un analista ruso

El “precio” de Venezuela

El analista ruso Vladimir Frolov habló de las condiciones que habría puesto Putin para dejar de apoyar a Maduro en Venezuela (infobae.com, 5/5).

Rusia invirtió 9.000 millones de dólares en la petrolera venezolana PDVSA, a cambio del 49% de las acciones de Citgo, la refinería estatal de Venezuela en Estados Unidos. De no pagar la deuda, Rusia puede quedarse con el 100% de la refinería.

Frolov dice que “Putin está listo para renunciar a Venezuela por el precio correcto”. ¿Cuál sería ese precio? Rusia anexó parte del territorio de Ucrania, en la zona límite entre los dos países. El “precio correcto” sería, según Frolov, que el retiro del “apoyo militar ruso a Maduro debe ir acompañado de la retirada de la asistencia militar de los Estados Unidos a Ucrania”. Y agrega: “Moscú está lista para vender su participación en Venezuela, pero aún no está claro si Washington está listo para ofrecer el precio correcto”.

Como se ve, para los imperialismos, los países dependientes, como Venezuela y Ucrania, —y como la Argentina—, se compran y se venden como cualquier otra mercancía.

 

Escribe Ricardo Fierro